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NINGUNO FUNCIONA EN LA CIUDAD

Teléfonos públicos: paradores de un tiempo que pasó al olvido

En Corrientes, nin­guno de los teléfonos públicos están opera­tivos.

Por ello, el pro­yecto de ordenanza Nº 865 ingresó en la últi­ma sesión del Concejo Deliberante realizada el jueves pasado. Apun­ta a disponer el retiro de todas las cabinas de teléfono público insta­ladas en el ámbito de la ciudad.

“Antes, la cabinas eran muy útiles para las personas que no tenían teléfonos, después con la masividad de los ce­lulares cayeron en des­uso y hoy están aban­donadas. El objetivo del proyecto es eliminar la contaminación visual”, comentó a NORTE de Corrientes el concejal José Romero Brisco, au­tor de la iniciativa.

La iniciativa apunta a que la Comuna inste a la empresa Telecom a retirar las cabinas de la vía pública, tal como se realizó en otras ciuda­des, donde también se avanzó con el retiro de postes y cableado. s

Jaqueados por el vandalis­mo y el avance de los celu­lares, los teléfonos públicos en Corrientes constituyen hoy un raro espécimen del mobiliario urbano, camino a la extinción. Obsoletas y ol­vidadas, las estructuras -que tuvieron gran importancia para la comunicación cuan­do la telefonía móvil no era masiva- serán removidas en caso de avanzar un proyecto que se analiza en el Concejo Deliberante de la Capital.

Estos teléfonos sacaban de urgencias y permitían hablar en privado en una pequeña cabina abierta. Hoy son residuos urbanos, mimetizados con la ciudad, pero que para algunos sirven como depósito de residuos, para empapelarlos con todo tipo de avisos o ser el lienzo de graffitis y arte urbano.

Las preferencias a la te­lefonía móvil de comunica­ción, en desmedro de la te­lefonía pública, se registran en todo el mundo. En Ar­gentina, en 2013, el total de líneas de telefonía pública de Telefónica era de 67.951, que incluía líneas de teléfo­nos en la calle, y los equipos instalados en instituciones, entre otros, mientras que en 2016 ese número pasó a 42.355.

En Corrientes, la empresa Telecom cesó con el man­tenimiento de los aparatos hace tiempo. Actualmente ninguno de los teléfonos que se encuentran en la vía pública funciona, de acuer­do a información brinda­da desde la empresa a este medio. Los aparatos se ob­servan como parte del pai­saje en inmediaciones del colegio Sagrado Corazón, del Club Juventus, frente al Parque Mitre, en 25 de Mayo y Paraguay, avenida Juan Pujol y Uruguay, San Luis y San Martín, Carlos Pellegri­ni y Córdoba, Jujuy y Poncho Verde, frente a la Facultad de Criminalística -en la ca­lle Córdoba-, y en la vereda de la Escuela Municipal de Arte, entre otros. En la pea­tonal Junín, hace varios años había 10 aparatos, hoy que­dan dos que están empotra­dos en la pared.

Remoción de cabinas

Telecom remueve los apa­ratos a demanda, en casos puntuales. De esta manera avanzó en la punta San Se­bastián y en la plaza 25 de Mayo, frente al Rectorado de la Unne. Aunque la mayoría de la personas cuentan con un celular, no la totalidad, y en estos casos los teléfonos públicos serían una alterna­tiva, por ejemplo en casos de emergencia poder marcar números gratuitos (bombe­ros, emergencias médicas, policía, entre otros), tam­bién para turistas que no po­seen línea en el país o ante la falta de crédito o batería. En algunas ciudades, la em­presa de telefonía cedió las estructuras al Municipio. En lagunas ciudades fueron uti­lizadas como soporte de arte urbano y en otros -como Re­sistencia- se reconvirtieron en “bibliocabinas comuni­tarias” que funcionan con la consigna “Llevate un libro, dejá otro”, es decir, quien re­tire un libro tiene que dejar otro a cambio, así otro usua­rio puede utilizarlo.

En muchos países en el mundo las reinventaron. En Londres, por ejemplo, las famosas cabinas rojas se reinventaron en puntos de recarga para teléfonos móvi­les, e incluso bibliotecas.

En España ya han sido reconvertidas en puntos de recarga para autos eléctri­cos. Japón las transformó en pequeños acuarios urbanos de peces. s