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APROVECHÓ PARA ESPIAR A SU MUJER Y EL EX NOVIO

Pidieron el procesamiento de Soto Dávila y Molina por escuchas ilegales

Dos fiscales federales de Corrientes pidieron hoy el procesamiento del ex juez federal de Corrientes, Carlos Soto Dávila y de su ex secretario Pablo Molina, en el marco de una causa por escuchas ilegales solicitadas por el colaborador del magistrado para espiar a su esposa y a una ex pareja de la mujer, informaron fuentes judiciales.

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El pedido fue formulado por los fiscales Carlos Schaefer y Flavio Ferrini y fue apoyado por el jefe de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Diego Iglesias, pero ahora la solicitud deberá ser analizada por el juez federal Juan Carlos Vallejos, quien resolverá si hace lugar a ese planteo.

Se trata de un caso surgido en marzo de este año y que comprende el hallazgo de discos con escuchas telefónicas solicitadas por Molina pero en el marco de una causa por supuesto narcotráfico, en el que sin fundamentos incluyó a su esposa y el ex novio de ésta.

De un total de 28 discos, 14 corresponden a escuchas hechas al ex novio de la pareja de Molina.

Las intervenciones fueron solicitadas a partir del 11 de septiembre de 2014, fueron realizadas por la Gendarmería Nacional con el pedido explícito de Molina de no ser analizadas, ya que se transcribirían en el juzgado federal correntino, a donde llegaron en marzo de 2016.

Permanecieron hasta principios de este año en un cajón del escritorio que utilizaba Molina en la Secretaría Penal 2 del estrado federal, donde fue suspendido por su procesamiento en una causa de supuesto cohecho a partir de presuntas coimas cobradas a narcotraficantes del Operativo Sapucay para aliviar su situación judicial.

El descubrimiento de los CD con diálogos entre Molina, su esposa y ésta con su ex pareja, se produjo entre los elementos reunidos en un expediente diligenciado por Soto Dávila, el 2075/13, a partir de la cual se investigaba a una banda narcocriminal que operaba en Buenos Aires y Mendoza.

En su solicitud al juez Vallejos, los fiscales determinaron que “en la época en que se llevaban a cabo las intervenciones aquí analizadas, existía una causa abierta contra Molina, iniciada a partir de una denuncia formulada por la propia mujer como consecuencia de esta situación de maltrato”.

Asimismo, en su declaración como testigo, el hombre que fue víctima del seguimiento ilegal declaró: “Yo me daba cuenta de que entraban a mi departamento. Una vez por ejemplo encontré una tijera verde que nunca en mi vida compré. No tengo ninguna duda de que había personas que ingresaban a mi domicilio y sospeché que me escuchaban el teléfono y que me seguían”.

Así consta en el requerimiento de los fiscales, en el que pidieron que los ex funcionarios sean procesados por abuso de autoridad y falsificación de instrumentos públicos, en los términos de los artículos 248, 293 y 298 del Código Penal.

En tanto, Soto Dávila renunció en febrero pasado al juzgado federal 1 de Corrientes en medio de un proceso de desafuero tramitado en el Consejo de la Magistratura, luego de ser procesado junto a Molina por presunto cohecho por las supuestas coimas a narcotraficantes del Operativo Sapucay.