El camino de la economía

El nuevo ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se encaminará a controlar el déficit fiscal principalmente atacando los subsidios, los déficit de las empresas estatales y el costo de la burocracia.

En plena temporada de verano, mientras el calor no da tregua y una parte de los argentinos se encuentra de viaje mientras otro gran sector -el mayoritario- trata de sobrellevar este mes de enero, el presidente Mauricio Macri regresó ayer de sus vacaciones para retomar la actividad de Gobierno. Una de las medidas que cumplimentará, será la puesta en funciones de los dos titulares de la ahora cartera desdoblada de Economía.

Nicolás Dujovne, como responsable de Hacienda y Luis Caputo de Finanzas, asumirán oficialmente hoy. Caputo, representa la continuidad de una política de Estado en materia de financiamiento y luego de su labor en la negociación con los fondos internacionales, es el principal garante del camino iniciado en busca del tan necesitado financiamiento externo que requiere la Argentina. Para el abogado Yamil Santoro “sería mucho mejor estar hablando en estos momentos de la falta de necesidad de su gestión, pero los resultados financieros que nos deja la gestión anterior, pone de manifiesto la necesidad de contar con sus servicios dentro de un esquema de reestructuración del gasto público”. Por otro lado, el nuevo ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne “es un macroeconomista y su especialización en la materia puede permitirle encarar un plan de estabilización con mayor rigor que otros especialistas económicos. Es el momento de quitarle volatilidad a Argentina, y la gestión de Dujovne responderá por esta variable (impactando en las tasas que deba enfrentar luego Caputo para garantizar financiamiento)”. Un plan de estabilización como el que se le demanda, requerirá “transparencia en sus metas y sus cumplimientos como viene haciéndolo el BCRA. Metas claras a cumplir y gestión transparente de cumplimiento en materia de reducción del déficit fiscal será una de las primeras medidas que su gestión deberá poner a prueba”. La inversión directa espera una rentabilidad dada cierta volatilidad y será tarea del ministro controlar esta última, esencialmente apalancada en la inflación acumulada, contracara del financiamiento del déficit fiscal generado durante la gestión anterior. Sobre estos puntos -sostiene Santoro- “se vio un primer avance durante el 2016, pero decididamente un plan de estabilización exitoso le requerirá una tarea mucho más minuciosa en estos campos. Solamente un control del déficit fiscal sincero permitirá obtener los frutos del trabajo titánico del BCRA en pos del control de inflación y por ende, decantará en una menor volatilidad general en Argentina”. “Sin embargo, aún queda la segunda parte del plan de estabilización y requerirá una profunda reforma fiscal. Dujovne es consciente de que la presión fiscal actual no admite margen de aumento y de hecho, una gestión exitosa de su parte implicaría una reducción sustancial de la misma para dinamizar la economía. Es verdad, que como bien advirtió en distintas oportunidades Alberto Abad, el principal riesgo es la economía informal, ya que es la principal responsable de la presión fiscal actual. Nada quisiera más uno que continuar con la baja impositiva generalizada, pero esto tiene un límite claro que es el financiamiento del Estado. Combatir la economía informal y aumentar la base imponible serán requisitos previos para reducir la presión fiscal general. El éxito de su gestión, dependerá en gran parte de esta tarea”. “La comisión ejecutiva por la reforma fiscal está trabajando desde hace tiempo y se espera una presentación al congreso durante 2017 para una amplia modificación de los distintos impuestos nacionales. Sin embargo, será tarea de Dujovne encontrar los canales eficientes para manejar los costos de la misma, ampliando la base imponible desde la economía informal”, insiste Santoro.s

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