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Trifulca en la Unidad Penal Nº 6

Confiscaron “facas” y “boleadoras” tras la revuelta en un pabellón entero

Una veintena de internos enfrentó a la guardía con una novedosa arma confeccionada con medias. Cinco heridos leves. calor: el detonante.

“Facas” y “medias boleadoras” fueron confiscadas ayer a la mañana por la Policía luego de que la población total de un pabellón de la Unidad Penal 6 se enfrentara con la guardia del Servicio Penitenciario Provincial (SPP) que dejó como saldo cinco personas (tres agentes y dos presos) lesionadas. El subdirector del SPP, inspector general Rubén Roque Romero, informó a NORTE de Corrientes que tanto sus subalternos como los internos recibieron atención médica y se encuentran en buen estado de salud. Además que se iniciaron actuaciones policiales por los daños ocasionados en las instalaciones y los pertrechos de los penitenciarios. Autoridades gubernamentales informaron ayer que el conflicto se generó porque una veintena de internos “tenía calor y quería seguir recorriendo el penal”. El sindicado líder del levantamiento es Samuel Ibarra, procesado como autor material del homicidio del kiosquero Alberto Sosa. “Fue un acto de indisciplina: no quisieron acatar el cierre de las 22 y toda la población del pabellón se puso de acuerdo. Los agentes tuvieron que actuar porque sino quedaba como que hay privilegios”, explicó a este diario el inspector general Romero. Y detalló que “fueron 19 internos los que se plegaron, no todos porque querían y porque debían hacerlo por los códigos que ellos manejan”. Los incidentes se prolongaron por más de media hora en el pabellón 4 de mediana seguridad. Allí personal del SPP enfrentó con tonfas y escudos a los reos que emplearon un novedoso dispositivo, según contó Romero. “Usan las medias como si fuesen boleadoras, colocan piedras y las arrojan: de esa forma nunca quedan desarmados. Esto es nuevo. Los internos siempre están a la altura de las circunstancias”, dijo con cierta ironía. En base a la información proporcionada por el jerarca del SPP, se supo que los internos rompieron una cama para emplearlas en la trifulca así como parte de la mampostería, con la que consiguieron munirse. Los agentes heridos sufrieron cortes en el rostro, producto del impacto de proyectiles, mientras que los dos internos de apellidos Lugo y Maciel adolecían de lesiones en el cuerpo por los golpes de las tonfas. Además se produjo la rotura de tres escudos. “Todos se encuentran bien, ya han sido revisados por el médico. Son lesiones leves”, mencionó Romero. Ayer, personal de la Comisaría 10” ingresó al pabellón luego de que éste fuera desalojado y realizó peritajes en el marco de la causa iniciada tras las demandas. “Hallaron facas y las medias que usaban como boleadoras, además de algunos proyectiles”, refirió el segundo del SPP. El subsecretario de Gobierno, Luis Bravo, en declaraciones radiales ayer a la mañana aseguró que fue un hecho aislado. “Ningún interno de otro pabellón se plegó al altercado, no querían ingresar a sus celdas porque tenían calor”. El funcionario agregó que “la situación se puso bajo control al aumentar el número de oficiales”. Versiones que circularon ayer indicaban que en el momento de la gresca no había suministro de energía eléctrica en las instalaciones de la cárcel. Pero el inspector general Romero las descartó. “En realidad lo que pasó fue que se debió cortar la electricidad porque los internos habían enrollado unos cables con energía al chapón (la puerta de entrada al pabellón), y lo electrificaron. Para evitar una desgracia se cortó la luz momentáneamente”, afirmó. s