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Por la inoperancia en la lucha contra el narcotráfico

Colombi intenta zafar, pero en la Casa Rosada toman distancia

Macri pasó de largo y en su gabinete no hay palmadas en el hombro para el correntino. Le prestan la logística, pero no ponen la cara.

El Gobierno correntino dedicó las últimas 48 horas a tratar de borrar la impresión de inoperancia en la lucha contra el narcotráfico que edificó durante 16 años de gestión, desde el 2001 cuando asumió por primera vez el radical mercedeño Horacio Ricardo Colombi, quien ya lleva tres mandatos en el poder, cuatro con su primo Arturo Alejandro, al que también hizo gobernador.

El megaoperativo judicial que destapó la olla putrefacta de Itatí, que estaba infestada de bandas de narcotraficantes que pasaban casi 20 toneladas de droga por semana frente al pedestal de la Virgencita, mientras todos se persignaban y hacían la vista gorda, puso al mandatario radical y a su administración en el lugar que corresponde. El chamamecero Antonio Tarragó Ros dijo que Colombi, “como mínimo, es un inútil”.

Los ocupantes de la Casa Rosada, donde justamente Antoñito tiene buen recibimiento, han tomado nota de que la corrosión narco en Itatí es consecuencia de la negligencia institucional y en esa línea de razonamiento las miradas apuntan al Gobierno provincial, es decir a Colombi, que tiene el poder desde principio de siglo. No es extraño entonces que el hombre no haya recibido una sola palmada en el lomo.

Los funcionarios nacionales hablan del flagelo de la droga y la lucha que hay que dar en

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Corrientes, también instalaron la idea de combatir la “narcopolítica”, pero ninguno elogió la tarea de Horacio Ricardo Colombi. Quizás no hubo elogios, porque no hay nada para elogiar. La ministra Patricia Bullrich estuvo en Itatí el día de los procedimientos y posó para la foto con el Gobernador (era inevitable), también lo escuchó hablar, pero cuando le tocó a ella no le dispensó ni un felicitado.

El presidente Mauricio Macri tenía previsto hacer escala en Corrientes el jueves en su viaje de regreso del Paraguay, sin embargo pasó de largo. Dicen que fue por el clima, sonó a excusa, quizás no quería mostrarse con alguien que en materia de lucha contra el narcotráfico es un ancla.

En la semana, un parte de la televisión porteña ventiló un presunto informe de inteligencia que pone a Colombi en la línea de sospecha con la actividad narco; como es lógico, la difusión generó revuelo. El documento resultó ser falso y el Ministerio de Seguridad de la Nación así lo certificó, pero ni Bullrich ni su secretario Burzaco, ni ningún otro funcionario salieron a dar la cara para desmentir una versión que afecta a su socio electoral Colombi.

El Ministerio salió del paso con un comunicado, sin firma. Hace 48 horas que la administración radical de Corrientes está tratando de desembarazarse de esa situación y no lo consigue. Salieron por las radios locales y porteñas, pero el discurso no prende, sucede que después de hacer la plancha durante 16 años no tienen nada positivo para mostrar. Ayer organizaron una conferencia de prensa, prometieron la palabra de Colombi sobre el tema, pero al final habló Carlos Vignolo. No dijo nada nuevo.

El Gobernador, en cambio, respondió a un reportaje que la agencia oficial Télam le hizo vía telefónica. Acusó a la oposición de montar un operación mediática con el informe de inteligencia falso, y aprovechó el llamado para tratar de congraciarse con Macri y la impronta del Gobierno central para combatir el narcotráfico. Suyo, nada para mostrar.

En la Casa Rosada están advertidos de que en esta batalla -que Macri definió en campaña como un eje de gestión- el radical Colombi no les aporta nada. Por el contrario, ya es noticia que su nombre atrasa; por eso decidieron cuidar las formas, le prestan la logística para que intente gambetear el incendio personal, pero ningún funcionario sale a socorrerlo. s