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La ramificación delictiva que pone en aprietos a la cadena de mando provincial

Drogas y armas, el puente entre Itatí e Itá Corá que la Policía correntina no vio

Informes reservados alertaban sobre el tráfico desde el Paraguay.

Una de las cuatro lanchas que secuestraron durante los allanamientos realizados en la localidad de Itatí en el marco de la investigación judicial por el suculento negocio narco con droga traída desde el Paraguay, habría sido encontrada en la casa del intendente Natividad “Roger” Terán (hoy detenido), sin embargo la embarcación no figura a su nombre. Según datos que maneja la investigación, sería propiedad del comisario del pueblo, Diego Osvaldo Ocampo Alvarenga (también detenido en la misma causa).

La lancha era utilizada para surcar el Paraná hacia la orilla del país vecino, quizás con fines recreativos, la zona es excelente para la pesca, allí abundan dorado, surubí, boga y hasta corvina. Más allá de la pesquería, el afán por precisar nombres y destinos del intenso tráfico fluvial que se registra entre Itatí (Argentina) e Itá Corá (Paraguay) es uno de los interrogantes abiertos en el expediente que maneja el juez federal porteño Sergio Torres, artífice del megaoperativo que dio vuelta el pueblito como una media.

Las pesquisas consideran que ese imaginario puente es la conexión internacional de la actividad delictiva que tenía como puerta de entrada el pueblito de la Virgen y los envíos incluían además de gran cantidad de marihuana, otras mercaderías muy apreciadas en el mundo del hampa. Un informe de inteligencia elaborado el año pasado y que se manejó con extrema reserva en el ámbito de las fuerzas de seguridad, indica que también cruzaban armas de fuego que llegaban hasta Itá Corá procedentes de Ciudad del Este, el corazón oscuro de la Triple Frontera. ¿La Policía de Corrientes estaba al tanto del tráfico de armas?, preguntó este diario en distintos despachos habitados por uniformados.

La respuesta con mayor o menor nivel de certeza es que era muy difícil, casi imposible, que no lo supiera. Las actividades habían alcanzado una dinámica que involucraba cada vez más a gente con frecuencias cada vez más breves. Una fuente de la repartición le dijo a NORTE de Corrientes que un alto oficial de la Policía prestaba logística para la navegación.

Cruzar desde Itá Corá hasta Itatí (o viceversa) no lleva más de media hora, hay que eludir un islote, la isla grande y elegir el brazo del río (del Sur o el Norte) por donde acceder a la ciudad paraguaya del departamento de Ñeembucú. Aunque no todos llegan hasta ese destino, el pueblo es un atractivo turístico en la región, allí tiene domicilio la abuela de Cirilo Saucedo, el hermano de Luis Alberto “Gordo” Saucedo, sindicado como líder de una de las bandas que operaba con la droga en Itatí. Los hermanos Saucedo están prófugos de la Justicia.

Desaparecieron hace casi un mes cuando se produjo la detención de la hija de Natividad Terán, implicada en el tráfico de estupefacientes junto con su esposo de apellido Piriz. El “Gordo” Saucedo es (o era) empleado municipal en Itatí y según la Justicia es la pieza clave en la estructura delictiva, es el que tenía contactos con los compradores de afuera, es decir con las bandas en Santa Fe, Rosario, Buenos Aires que se dedican al fraccionamiento y venta de la droga.

Las escuchas que ordenó la Justicia Federal (hay más de 4 mil CD) lo relacionan con uniformados que le brindaban protección y en ocasiones también asistían en la parte operativa, por eso los investigadores pusieron la lupa en las fuerzas de seguridad con presencia en la zona, incluida la Policía de Corrientes. Así fue -dicen- como llegaron hasta el comisario Ocampo Alvarenga, quien se hizo cargo de la comisaría de Itatí en abril de 2014 con el respaldo total del Gobierno provincial y logró permanecer allí pese a los sobresaltos.

La localidad estuvo siempre en la mira por las denuncias (especialmente desde la Iglesia) sobre proliferación de la droga, sin embargo la actuación de la Policía correntina no se destacó por los operativos exitosos, más bien todo lo contrario. Incluso hubo policías atrapados con las manos en la masa, por ejemplo en 2008 la Gendarmería interceptó, en Puerto González, a una camioneta del Priar que llevaba casi 60 kilos de marihuana. El apellido Alvarenga tiene protagonismo en esa crónica.

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Si bien la investigación ju­dicial por el suculento nego­cio de la droga que entraba a través de Itatí, demandó dos años de maduración hasta que explotó mediáticamente el martes de la semana pasa­da con una batería de proce­dimientos, durante todo este tiempo se multiplicaron las señales de alarma sin que haya una reacción oficial. Desde el Gobierno nacional les apuntan a sus anteceso­res, pero además observan con recelo la actuación de la Provincia que no vio ni escuchó nada relacionado al narcotráfico en la zona de frontera.

En la Casa Rosada están advertidos de que la corro­sión tiene ramificaciones ex­tensas y van también hacia arriba. Los operativos de la Justicia Federal que termi­naron con la detención del intendente Natividad Terán, su vice Fabio Aquino y el comisario del pueblo, Ocam­po Alvarenga, certifican los informes de inteligencia con los que contaba el Mi­nisterio de Seguridad de la Nación sobre la vinculación del poder local con la acti­vidad del narcotráfico, si no hubo complicidad, al menos connivencia, barruntan en la cartera que dirige Patricia Bullrich, quien estuvo en Ita­tí para la foto.

Desalentados por la ne­gligencia del Gobierno co­rrentino, los funcionarios de Cambiemos decidieron separar bien las aguas y se ocupan únicamente de ha­cer notar las diferencias de la política pública en materia de seguridad en la frontera respecto de lo que sucedía durante el kirchnerismo. Para Ricardo Colombi y su gabinete, ni un guiño de fe­licitación. El mejor ejemplo fue la última declaración de Patricia Bullrich, que dijo que Itatí es el resultado del trabajo actual de las fuerzas de seguridad en las fronte­ras; de la gestión local, ni una palabra (ver aparte).

Sucede que la Nación tomó nota del hecho, significativo, de que hace 16 años gobierna el radicalismo de Colombi y jamás encontró una pista so­bre los narcos que operaban en Itatí, por el contrario, su comisario está sospechado de ser parte de la banda y fue detenido. El cuadro es lo suficientemente vergonzoso como para compartir cartel, piensan en la Casa Rosada.

Hace por lo menos un año, Asuntos Internos de la Poli­cía correntina maneja datos sobre la conducta de los uni­formados en el pueblito de la Virgen, sin embargo eso nunca se tradujo en medidas concretas. Esta información más el “paper” reservado de inteligencia sobre el tráfico de drogas y (posiblemente) armas, forman parte de un cúmulo de antecedentes que la Nación, y quizás también la Justicia, tiene en sus ma­nos y define el recelo que muestra hacia el Gobierno correntino. s

Lavado

El juez federal Sergio Torres, titular del Juzga­do Nacional en lo Crimi­nal y Correccional Fede­ral Nº 12, adelantó ayer que “seguramente se abra una investigación por lavado de dinero”, en relación a la causa en la que se investiga el accionar de una banda de narcotraficantes en Corrientes, cuya ma­yoría de los presuntos integrantes fueron de­tenidos en el operativo Sapucay, entre ellos el intendente de Itatí, Na­tividad Terán y su vice, Fabio Aquino.

“Es una investigación que viene desde 2014, un desprendimiento de otras investigaciones. Estamos hablando de alrededor de 400 cau­sas”, afirmó Torres en declaraciones a Radio 10, medio de la Ciudad de Buenos Aires.

Al respecto, dijo que tienen “muchas horas de escuchas desde hace mucho tiempo a mu­chas de las personas ahora detenidas”.

El juez federal agre­gó que en la causa “hay alrededor de 10 imputa­dos prófugos’ y que los delitos que se investigan son “violaciones varias a la ley de estupefacientes y asociación ilícita”.

Torres señaló que la causa “surge de una in­vestigación por venta de narcotráfico en el barrio Zavaleta (Capital Fede­ral). Esta organización abastecería estupefa­cientes a este lugar”.

Sobre los imputa­dos, el juez federal dijo que “la mayoría no declaró”.s

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Bullrich sólo defiende lo suyo

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, aseguró que el trabajo realizado en la localidad de Itatí, en la denominada “Operación Sapucay”, demuestra el mejo­ramiento de la lucha contra el narcotráfico en las fronteras. “Nosotros consideramos que en las fronteras estamos tra­bajando mucho más. Además, hoy estamos trabajando con las cuatro fuerzas federales en todos los lugares de fronteras, Itatí lo demuestra”, manifestó la funcionaria.

“En Itatí hace veinte años que había comenzado este tipo de delitos y ahora se logró avanzar en la desestructuración, destrucción de toda esa banda que comenzaba con el in­tendente”, señaló Bullrich, que de esta manera marcó dis­tancia con la actuación de la Provincia en la lucha contra el narcotráfico.s