Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.nortecorrientes.com/a/128949

El tino y el tiempo de gestión

Es verdad que falta infraestructura, es un problema de arrastre, pero hablar de las obras mientras hay gente inundada es improcedente, desnuda incompetencia. Hay un tiempo para la planificación y hay otro tiempo que es de pura acción.

El vendaval que soportó la ciudad de Corrientes en las últimas 48 horas, con más de 185 milímetros de agua caída, desató una emergencia urbana y social que lamentablemente se prolongó en el tiempo y se profundizó en los efectos debido a la parsimonia oficial para enfrentar la crisis, que denota en principio una preocupante falta de tonicidad en la gestión. Se puede atribuir este déficit al hecho de que los responsables de brindar soluciones (léase, las autoridades) son bisoños en el cargo, apenas se están acomodando, no han terminado de armar los equipos de trabajo, les falta experiencia, carecen de pericia suficiente, etc. No obstante, nada justifica la ausencia en el lugar donde hay una necesidad, esa “distracción” supone una insensibilidad que en términos de política institucional constituye una grave señal.

El sábado, sobre todo, y ayer en menor medida quedó en evidencia esa distracción oficial. Hubo más discursos que acción y los vecinos, cuando están realmente en apuros, esperan algo más que palabras, quieren ver a sus gobernantes a su lado, con los pies en el agua o en el barro tendiéndoles una mano. La promesa de gestionar obras “para que nunca más ocurra” lo que ya ocurrió, sirve para la campaña. Da votos. Sin embargo, en una situación de emergencia no cae bien, incluso hasta puede resultar indignante. Por ejemplo, el gobernador Gustavo Adolfo Valdés salió a decir, en medio de la lluvia torrencial, que iba a trabajar fuerte para que el Gobierno nacional financie las obras que necesita Corrientes. Bienvenido sea, es lo que se espera que haga. Ahora bien con el temporal encima el gobierno de Valdés (y por extensión el de su correligionario Eduardo Tassano en el Municipio de Capital) tienen que estar en la calle, brindando asistencia a la gente, no enunciando postulados de buena voluntad. Algo hay que reconocerle al joven gobernador radical, al menos intentó mostrarse en actividad, reunió a parte del gabinete, se sacó unas fotos, dio unas declaraciones de circunstancia. Cumplió con la formalidad; no alcanza, pero algo hizo. Su antecesor y mentor político, el mercedeño Horacio Ricardo Colombi jamás dio la cara en ninguna crisis: inundaciones, temporales, apagones. El hombre nunca aparecía sino hasta que la solución estaba en camino. Por caso, la feroz inundación del año pasado en San Luis del Palmar: llegó mucho después de la catástrofe, en helicóptero con funcionarios nacionales, bajó en una cancha de fútbol se sacó fotos con los chicos (un clásico), dio una vuelta y se marchó. Nunca volvió. Ojalá Valdés no siga los pasos de su padrino, bueno de hecho ya no lo hizo, buscó ponerse al frente de la situación, pero le faltó gestión. Con la puesta en escena no alcanza, sirve para los medios, pero la crisis se resuelve únicamente con acción. Y al Gobierno provincial y a la administración municipal le faltó ponerse en movimiento. Es verdad que falta infraestructura, y es un problema que viene de arrastre, pero hablar de las obras mientras hay gente inundada es improcedente, desnuda incompetencia. Hay un tiempo para la planificación y hay otro tiempo que es de pura acción, ambos capítulos forman parte de la gestión y aquel que tiene condiciones de liderazgo debe saber qué corresponde a cada turno. Gobernador e intendente no superaron esta primera prueba. Conforme llegue el alivio climático se podrá hablar de gestionar obras, tocar timbre en los despachos de la Nación, etc., mientras tanto el foco de la atención debe estar puesto en atender la necesidad de los vecinos sin rótulos políticos en el mensaje, del tipo: “Provincia brinda ayuda al Municipio”; al fin y al cabo todos son correntinos. Y el capitalino también es un contribuyente de la provincia que demanda equidad en el tratamiento. Si no para que tanto alineamiento.s