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La inflación y sus metas dispares

El ex Secretario de Finanzas de la Nación, Guillermo Nielsen, subrayó que utilizar metas de inflación “en una economía como la argentina de esta etapa” es un “error”.

La consultora Economía & Regiones (E&R) consideró que si la política monetaria no cambia, lo más probable es que la inflación pueda subir “un poco” en 2018 respecto de 2017.

“En este marco, no hay que esperar tampoco un mejor nivel de actividad cuando se compare 2018 con 2017. Es decir, no se va a dar el escenario pensado por Jefatura de Gabinete, que modificó la meta de inflación”, dijeron los analistas de E&R. Explicaron que el área conducida por Marcos Peña subió las metas de 10% a 15% anual para 2018, “pensando que un poquito de inflación aceita la economía e impulsa mayor nivel de actividad”. En este escenario, “para anticipar si la inflación baja, hay que mirar el ritmo de expansión de la base monetaria. La inflación bajará si y sólo si el ritmo de emisión monetaria se reduce drásticamente”, dijeron. Agregaron que “una meta de inflación del 15% anual exige que la cantidad de dinero no crezca más del 17% con un nivel de actividad expandiéndose al +2% anual”. “Si el PBI avanza más, bienvenido sea, la inflación será un poco más baja. En enero ‘18 la base monetaria está creciendo en torno +24%”, consignaron los economistas. Evaluaron que “para poder bajar el ritmo de emisión monetaria y reavivar el proceso desinflacionario, el BCRA debe endurecer su política monetaria y controlar los agregados monetarios”. Sin embargo, señalaron que “al menos por ahora”, el Banco Central “sigue eligiendo controlar la tasa de interés dejando que la cantidad de dinero sea determinada endógenamente”. “Para peor, el BCRA está bajando la tasa de interés, con lo cual la demanda de dinero cae alimentando el aumento del nivel general de precios y la suba del dólar”, precisaron. Añadieron que “en este escenario, si el BCRA no cambia, la inflación no bajará. Peor aún, hay riesgo que la inflación suba un poquito”. “En definitiva, no hay duda de que el escenario monetario e inflacionario actual es más complicado que hace un año atrás. ¿Está todo perdido? Definitivamente, no. Depende del BCRA. La autoridad monetaria debe esforzarse para rencauzar la situación y reavivar el proceso des inflacionario”, dijeron. Aclararon que en este contexto, para que la inflación baje, la cantidad de dinero tiene que crecer mucho menos. “Por el contrario, si el ritmo de emisión monetaria no baja, la inflación no bajará o inclusive, con todos los fundamentos y tanto la credibilidad como la reputación deterioradas, la inflación puede subir”, precisaron en E&R. En la misma sintonía, el ex secretario de Finanzas de la Nación, Guillermo Nielsen, subrayó que utilizar metas de inflación “en una economía como la Argentina de esta etapa” es un “error”. El economista consideró: “Estoy de acuerdo con las metas de inflación, pero creo además que es muy poco realista tirar un número oficial de inflación a tres años, dos años, porque no es profesionalmente serio”. Según su consideración, “el hecho de que el Banco Central haya cometido un error con el nivel de los tipos de interés, que se suman a los errores de política monetaria presurosa de expansión, básicamente desde el tercer trimestre de 2016 y parte de 2017 también, y ahora lo vuelve a hacer, ya no toma relevancia la tasa de interés de referencia”. El Gobierno afronta hoy una batalla clave, la que se da en el ámbito económico y que puede representar un obstáculo en sus intenciones políticas, las que están allanadas ante la atomización opositora.s