Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.nortecorrientes.com/a/130652
Otra edición de la colección “Ojo Lector”

Un nuevo libro de José Gabriel Ceballos con relatos intimistas

Publicado por Moglia Ediciones, lleva el nombre de “Seis historias grises”. Está listo, pero no tiene aún fecha de presentación en Corrientes.

14 foto abajo 2.jpg

El varias veces premiado escritor alvearense José Gabriel Ceballos acaba de dar a conocer que está listo su nuevo libro publicado por Mogia Ediciones: “Seis historias grises”. Aunque no tiene fecha de presentación en Corrientes, se supo que estará disponible en el estand del sello editor en la Feria del Libro de Buenos Aires. Esta nueva obra de Ceballos integra la colección “Ojo lector”, que dirige para Moglia Ediciones la licenciada en Psicología, Viviana Rosenzwit, como una muy importante respuesta de los lectores en Buenos Aires. Según la información que circula por algunos medios, “Seis historias grises” consiste en un conjunto de tres novelas cortas o “nouvelles” y tres cuentos. NORTE de Corrientes consultó al escritor José Gabriel Ceballos acerca de esta nueva obra. — ¿Cuál es el común denominador de estos textos, el punto de partida? — Leí no hace mucho algo que dijo la actriz Glenn Close, que las buenas historias están en las zonas grises de la vida. Me gustó eso, lo sentí muy real, y justo entonces yo andaba buscando un eje desde el cual seleccionar entre mis textos inéditos, respondiendo a la propuesta de Viviana Rosenzwit para publicar en su colección. Así que elegí ese punto de vista. Lo gris como lo no visible, o lo poco visible, lo escondido, lo que se confunde con lo normal o mediocre pero que no lo es, por el contrario, genera historias profundas y singulares. — ¿Por qué la mezcla de novela corta con cuentos, sobre todo considerando que usted ya hizo esa mezcla en “Entre Eros y Tánatos”? — No hay un propósito. Me siento más que nada cuentista, mi medida es el cuento. Y a menudo, cuando abordo una historia que promete un desarrollo prolongado, me veo redondeando entre las cincuenta y las setenta páginas. Y si la historia no me pide más, bueno, ¿para qué estirarla?, ya está. Por eso mismo me parece que la frontera entre cuento y nouvelle casi no existe, así que no pienso en tal diferencia a la hora de formar el libro. — Su obra publicada es, digamos, bastante polifacética. Lo folk -como toda la saga de Buenavista- y lo urbano y hasta cosmopolita. Los relatos con base histórica y los puramente ficcionales. El humor por un lado y la densidad de lo existencial por el otro. ¿En qué terreno se enmarca este libro? — En la categoría que mencionaste por último. No tiene nada que ver con Buenavista ni con el humor. Aquí me puse serio. — Ya que en su momento usted dio por clausurado el territorio de Buenavis ta, ¿se puede decir que su escritura está entrando en una etapa nueva con este libro? — No, no se puede hablar de una etapa nueva. Simplemente, entiendo a la literatura como una especie de herramienta para vivir y capturar la vida, y la vida está hecha de materiales que piden distintos usos de esa herramienta. Por eso sale un texto, digamos, con humor o ternura, como puede ser un cuento de Buenavista, y enseguida puede salir uno trágico y duro. — Lo que conocemos de la colección “Ojo Lector” son textos con un fuerte matiz psicologista, ¿ése sería otro común denominador de las “Seis historias grises”? — Tal vez, pero se trataría de una coincidencia. No lo tuve en cuenta al seleccionar los relatos. Y Viviana, la directora de la colección, que dicho sea de paso es psicóloga, no participó de la selección. Ella me pareció una editora sumamente respetuosa de la autonomía del autor. — ¿Cómo ve este salto de Moglia Ediciones que significa captar escritores de fuera de la provincia, a través de la colección que dirige Viviana Rosenzwit? — Como un hecho muy importante. Te diría que un cambio de paradigma. Los escritores de estos pagos vivíamos anhelando encontrar un editor que nos hiciera circular fuera de la provincia, y bueno, ahora tenemos en casa uno que se proyecta al país e incluso publica a escritores relevantes de nivel nacional, como Alina Diaconú o Irma Verolín. Y sé que las intenciones de Leo Moglia y Viviana son de una proyección ampliamente federal, que ya están evaluando textos de autores de otras provincias. Así que aplaudí desde el principio la iniciativa de “Ojo Lector”.s