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Una actividad que produce placer

Maderas, vidrios y poesías permiten dar luz a diferentes espacios del hogar

El médico hematólogo Héctor Vila cuenta a Norte de Corrientes cómo inició este emprendimiento que crece desde hace un año y medio.

La pasión por el arte y su ductilidad en esta disciplina lo llevaron a indagar en distintas materias. Si bien su profesión es médico hematólogo, el canto y las artesanías también tienen un lugar importante en su vida cotidiana. Actualmente, además de continuar con su carrera de cantante, está confeccionando lámparas de madera. Al respecto, Héctor Vila dialogó con NORTE de Corrientes. —¿Cómo nació esta idea de las lámparas de madera? —Nació como un hobbie, porque siempre me gustó trabajar la madera en pequeñas cosas, generalmente artesanías para mí y mi familia. Ahora con más tiempo y conocimiento en el uso de distintas herramientas aumentaron mis ganas de indagar en el tema. —¿Cómo aprendiste a realizar las lámparas? —Aprendí solo. Compré las herramientas y máquinas y comencé. Fue una constante de ensayos y errores. En un primer intento me salió mal, pero luego prestando atención y cuidado logré lo que me proponía. —¿Qué maderas utilizás? ¿Algún otro elemento? —Generalmente la materia prima principal son las maderas. Después vienen otros materiales como botellas y damajuanas y en breve agregaré hierros soldados. —¿Cuánto tiempo te lleva confeccionarlas y con qué destino las realizás? —El tiempo es en relación a la complejidad del trabajo. En algunos casos me puede llevar algunas horas, y en otros trabajos cuando la obra es más compleja, toda una tarde. El destino de cada una de estas creaciones es en primer lugar ofrecerlas a la venta en ferias y por redes sociales. Y más adelante participar en ferias de diseño. —¿Son para el hogar, oficinas? ¿Cómo elegís los modelos? — Los modelos los encuentro en Internet y les hago reformas para lograr un diseño final propio. Las lámparas se las puede utilizar en oficinas, simplemente como un producto decorativo, o bien para uso en el hogar. —¿Desde cuándo comenzaste con esta idea? ¿Se la puede llamar un emprendimiento? —Lentamente se podría considerar un microemprendimiento. Esto se puede mirar de esta manera a medida que haya interés de los consumidores por mis productos. Es un trabajo de hormiga porque de a poco van conociendo lo que hago. La idea es ofrecerlas en casas de decoración para lograr mayor reconocimiento. Lo cierto es que comencé a darle forma a esta idea hace poco menos de año y medio, y lo que me moviliza es que cada día se afianza más. —¿Hasta el momento cuántas lámparas realizaste y cuáles fueron los destinos? —Llevo realizadas un poco más de 50 lámparas, que van desde clásicos bloques de madera calada con velitas y cajitas de fósforos incluidas, hasta botellas cortadas sobre bases de madera de cedro donde se instala una lámpara Led en su interior y una poesía que se puede leer al trasluz. En cuanto al destino de estas obras, algunas de ellas se vendieron, mientras que otras las regalé a familiares y amigos y en algunos casos las hice a pedido. —¿Cómo elegís las poesí as? —Al azar. El único cuidado que tengo es que no sean muy extensas porque de lo contrario la letra sería muy pequeña. Por ejemplo, una de ellas tiene una estrofa de “Es caprichoso el azar”, de Serrat. El cliente tiene la opción de elegir su propio texto, y una vez que solicita su trabajo, en dos días tiene lista la lámpara. —¿Me imagino que esto no suple al canto? —El canto nunca se deja de lado; ésta es otra faceta creativa que me da mucho placer. Pero ambas facetas artísticas pueden convivir perfectamente, incluso con el trabajo y la familia. —Cuando tenés que elegir una madera, ¿qué tenés en cuenta? —Las maderas que utilizo son en su mayoría recicladas... de puertas viejas o encontradas en obras de construcción. Mayormente utilizo cedro, incienso, cañafistole y otras. Lo que te puedo decir es que cuando elijo una madera debe tener tres características: primero, que sea una madera que posea bellas vetas que al lijarlas y procesarlas den una estética original; que sean blandas para trabajarlas mejor sin dañarlas, y por último, mis maderas no se pintan ni barnizan simplemente se enceran para mantener medianamente su origen y aspecto. Esto es originalmente, lo que no quita que si quien pide una obra quiere pintada, puedo hacerla, pero en su mayoría son enceradas. —¿Por qué lámparas? ¿Por qué maderas? —La idea es hacer elementos minimalistas originales que no sólo adornen sino que brinden un uso como en este caso iluminar. Utilizo desde los actuales y tecnológicamente avanzados focos Led hasta los clásicos focos vintage tipo Edison, muy de moda hoy en día. —¿El taller lo tenés en tu casa? —Muy a pesar de mi esposa -Liliana- el taller lo tengo en el patio y tiene sus momentos de disgustos al respecto. Pero hace un mes mi hermano tuvo el excelente gesto de construirme un taller en serio, cerrado, y por el momento como no incendié la casa, no tengo mayores inconvenientes a la hora de crear mis lámparas (risas). —Finalmente, ¿qué es lo que más te apasiona de todo esto? —Todo el proceso es interesante, pero debo reconocer que para mí ingresar a una ferretería, ver y comprar herramientas es como estar en Disneylandia (afirma y vuelve a reír). De esta manera, el profesional de la medicina Héctor “Coqui” Vila mostró a NORTE de Corrientes otra de sus habilidades creativas. Ya no sólo se presenta como médico y cantante sino también como artesano con una capacidad admirable para transformar pequeños o grandes trozos de madera en productos que pueden iluminar los más variados espacios. s