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Mientras sus seguidores inician vigilia

Tras pasar la noche en prisión Lula está bien, pero indignado

Su abogado, cristiano zanin, explicó que el ex mandatario considera injusto el juicio en el que fue condenado, como la orden de arresto.

Trascendió que el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva está en buenas condiciones, aunque indignado, tras pasar su primera noche en prisión, y sus seguidores anunciaron este domingo que realizarán una vigilia permanente frente al presidio de Curitiba (sur). El objetivo de los suyos es mantener la presión, apostando por un rápido cambio de jurisprudencia que permita liberarlo. “Él está bien aunque indignado con la situación”, dijo Cristiano Zanin, el abogado del líder de la izquierda, en un video colgado en Facebook después de visitarlo en la cárcel. Tras realizar un gran acto declarando su inocencia y la injusticia a la que estaba siendo sometido, frente al sindicato de metalúrgicos de San Bernardo (San Pablo) -donde se atrincheró durante dos días ante su orden de cárcel- Lula, de 72 años, se entregó la tarde del sábado a la Policía, y después de ser trasladado en avión hasta Curitiba llegó en helicóptero -en la noche- a la sede policial, donde empezó a purgar su pena de 12 años y un mes de cárcel, en una sentencia por corrupción y lavado de dinero. Su llegada causó una conmoción en esta ciudad conservadora, con disturbios entre sus simpatizantes y los agentes que custodiaban la sede de la Policía Federal donde se halla la celda de Lula. “La ciudad de Curitiba será el centro de nuestra acción política. Sólo saldremos de aquí cuando Lula salga”, proclamó el sábado la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann. El domingo en la tarde Hoffman insistió, en un acto con decenas de militantes frente a la sede policial, que el ex mandatario -que lidera las encuestas para las elecciones de octubre- “no es un preso común, es un preso político, el primero desde de la reapertura democrática” en 1985. El estudiante Christopher Ferreira, de 21 años, pasó la noche en el campamento callejero al borde del perímetro policial, equipado con tiendas, colchones inflables y bastante abrigo. s