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Escándalo en Chile

Abusos: denuncian a los “responsables” por haber informado mal al Papa

El conocido jesuita chileno Felipe Berríos apuntó contra el Nuncio Apostólico, como uno de los dos máximos responsables.

El conocido jesuita chileno Felipe Berríos denunció ante una radio de su país que el cardenal emérito Francisco Javier Errázuriz y el nuncio (embajador) del Papa, monseñor Ivo Scapolo, son dos de los mayores responsables de haber informado mal al Papa acerca de la verdad de los graves casos de abusos sexuales cometidos en Chile y encubiertos por las jerarquías. El cardenal Errázuriz, que fue arzobispo de Santiago y primado de Chile, es uno de los nueve purpurados del G9 que ayudan al Papa en la reorganización de la Curia Romana y la reforma general en la Iglesia. Esta considerado como muy cercano a Jorge Bergoglio. En especial se refirió a las denuncias de encubrimiento contra el obispo de Osorno, monseñor Juan Barros, quien por su parte dijo que “no he presentado ninguna renuncia a mi cargo” al inaugurarse el lunes en Punta de Tralca la 115 Asamblea de la Conferencia Episcopal de Chile. Los 34 obispos presentes están conmovidos por el anuncio de que el Papa ha decidido convocarlos a Roma para dialogar con ellos acerca de los casos de abusos, que han producido un severo desprestigio de la Iglesia y una masiva pérdida de fieles en estos años. El Papa, que viajó a Chile en enero en la peor gira apostólica de su pontificado, defendió durante años la línea oficial de encubrimiento de la Iglesia y el nombramiento de monseñor Barros en Osorno, pese a las denuncias de muchas víctimas de los abusos practicados por monseñor Karadima en una parroquia de un barrio acomodado de Santiago. Karadima era considerado “un santo” por sus acólitos y mantenía estrechas relaciones con el la dictadura de Pinochet. Finalmente fue procesado y el Vaticano lo encontró culpable. No fue echado de la Iglesia Católica con la reducción al estado laical, sino condenado a una vida de aislamiento y penitencia en un convento de la capital chilena, donde se encuentra. Monseñor Barros, uno de sus más estrechos seguidores, fue acusado por las víctimas de haber presenciado los abusos sexuales de Karadima y no haber hecho nada para evitarlos y hasta de haber participado. Pero el Papa, cuando Barros era el obispo castrense, lo nombró en la diócesis de Osorno. Las altas jerarquías y los obispos defendieron su inocencia. Incluso el Papa fue mostrado en un célebre video diciéndole a los fieles que protestaban en Roma, que los autores de las “calumnias” contra Barros eran “los zurdos”. El padre Berríos dijo que la carta del Papa reconociendo sus errores y pidiendo perdón, revela que el origen de los abusos sexuales son “el abuso de poder y el abuso de conciencia”. El sacerdote jesuita afirmó que en la Iglesia existen “verticalidad”, “secretismos” y “miedos” que “se deben desmantelar”.s