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Fernando Gonzàlez Azcoaga

“Estamos en la etapa final para lograr la puesta en valor de Casa Alegre”

En el marco del Congreso Provincial sobre patrimonio cultural y natural, volvieron a exponer la situación de esta construcción.

“La Casa Alegre de Itatí, patrimonio inobjetable de la arquitectura confederal correntina fue nuestra ponencia en el segundo día del Congreso Provincial sobre Patrimonio Cultural y Natural”, dijo el director del Museo Histórico de Corrientes, Fernando González Azcoaga a NORTE de Corrientes. El Congreso inició el 30 de mayo pasado con la participación especial de la Dirección de Educación Artística, dependiente del Ministerio de Educación de la Provincia de Corrientes, invitada por el Instituto de Cultura de nuestra provincia como ente organizador e impulsor de la iniciativa en cuestión. Al respecto de su ponencia, González Azcoaga, explicó que volvieron a poner el tema en vigencia, lo que no es poca cosa porque “actualmente hay un firme compromiso del Gobierno de la Provincia de concluir las obras de expropiación e iniciar con las tareas de restauración de la famosa Casa Alegre. Propiedad que es un lugar emblemático para todos los itateños pero también para la provincia”, detalló. La Casa Alegre es una construcción de 1853 que tiene una fachada muy interesante; en la ponencia mostraron fotografías de su estadío original y de su conservación hasta 2015. Fue durante ese año que la construcción sufrió un derrumbe parcial de la fachada lo que también fue mostrado en imágenes. “Esta casa fue mandada a construir por Juan Fray Alegre; un sacerdote constructor, investigador y escritor quien realizó excavaciones en la Punta Arazaty, donde se fundó Corrientes, y encontró lo que él creyó -estamos hablando de 1956 más o menos- eran los vestigios del fuerte fundacional de la ciudad. Durante su gestión como cura párroco de Itatí el padre Alegre construye esta casa para sus habitaciones de trabajo sobre la calle actual Coronel Castor de León entre Obispo Niella y Coronel Desiderio Sosa, frente a la plaza principal, por lo que se cruza este espacio verde y se llega directamente al santuario de la Basílica de Itatí. Por eso tiene una ubicación privilegiada; sobreelevada en el terreno, aparte tiene una fachada muy imponente y es una construcción de mucha calidad lo que le permitió resistir durante tanto tiempo el abandono y la desidia”, agregó González Azcoaga. En la exposición realizada pusieron en evidencia esta casa de 1953 que fue construida con líneas italianizantes en su fachada, arcos de medio punto, abanicos de madera, no de hierro, y que internamente conservaba -porque ahora está demolida- la galería del patio interno. Una galería que respetaba la arquitectura guaranítica, colonial. Además -dijo- esta casa sirvió -más allá de haber sido del padre Alegre- de casa habitación de doña María Rosalía Vallejos de Medina, hermana del teniente Coronel Vallejos, uno de nuestros héroes itateños y ya para principios del siglo XX se instala en sus salones la Escuela Provincial Nº 1 que es la escuela más vieja de Itatí; hoy transformada en Departamento de aplicación de la escuela Normal. En esa ocasión estando la escuela provincial en esta propiedad se festejó el centenario de la Revolución de Mayo. Posteriormente la casa sirvió una vez más de vivienda. En esta oportunidad residió en el lugar la familia Soja, que no es una familia de Itatí ni de la provincia pero vivió allí por algún tiempo. Luego la familia se retiró del lugar pero sigue poseyendo la propiedad hasta ahora. Desde 1940 a 1983 funcionó allí la Escuela Nacional que desde 1983 tiene su edificio propio y la casa desde ese momento fue cerrada, prácticamente abandonada, y es allí donde comienza la usurpación, el latrocinio y el deterioro. Esto pese a que en 1995 fue declarada Monumento Provincial por Ley 5.092; en 1998/99 se declaró el casco histórico de Itatí como Casco Histórico Nacional y por ende la casa también tiene esta protección. A esto se suma que en 2002 se sancionó la primera ley de expropiación para fines culturales de esta casa pero no se logró que ni el Municipio de Itatí ni el Gobierno Provincial hicieran nada al respecto. En el transcurso de ese tiempo, en la gestión Lischinsky se intentó comprar la casa o expropiarla, cosa que no se logró, y en 2015 después del cierre del Congreso Provincial de Historia de Corrientes que se hizo en Itatí, a los dos días se derrumbó parte de la fachada como producto del derrumbe parcial que ya había ocurrido en 1996, de los interiores de la construcción. Desde ese momento hasta ahora el estado de la propiedad es calamitosa y nos lleva a la reflexión sobre la necesidad urgente de tomar posesión de la casa y concluir con las obras de expropiación para poder iniciar finalmente con la puesta en valor de lo que será la Casa Provincial de la Cultura de Corrientes, que funcionaría en esta propiedad, en el pueblo de Itatí. “Estamos en una fase final de ese proceso y finalmente el Gobierno de la Provincia tomó la decisión de concluir con estas obras y llevar adelante la apropiación de la casa y en principio cerrarla a la usurpación, hacer el apuntalamiento que amerita y después posteriormente ponerla en valor. Lamentablemente, muchas otras acciones no se hicieron desde 2002 en adelante, no hubo interés por ningún lado ni presión de la sociedad para poder salvar aún más esta casa, pero no todo está perdido y finalmente asistimos al principio del inicio de lo que podría ser la recuperación de esta casa histórica”, finalizó González Azcoaga con respecto a su disertación. De esta manera, los historiadores y arquitectos continúan con su trabajo de protección en este caso, de un Monumento Histórico Nacional que necesita una urgente puesta en valor.s