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Lucio Balduini

“Considero al jazz como sinónimo de libertad, me expreso a través de él”

El ganador del Gardel 2018 al mejor disco de jazz estará hoy en el Vera.

En el marco del 7º Festival de Jazz, que se inició anoche en el teatro Vera y finalizará mañana, hoy subirá a este escenario el joven ganador del premio Gardel al mejor disco de este género, Lucio Balduini. Además de él hoy también se presentarán artistas de la talla de NEA Big Band (Corrientes y Chaco); Pedro Casis (Santa Fe) y el mencionado Balduini, quien llegará con una formación de cuarteto. Sobre su presencia en este escenario, el artista dialogó con NORTE de Corrientes. —¿Cuál es la propuesta que vas a ofrecer en el Festival de Jazz de Corrientes? —Vamos a presentar nuestro último disco, el “Árbol brillante”, el disco que ganó el Gardel este año, toda la música del disco que podamos, el tiempo que tengamos sobre el escenario, por lo que es una buena oportunidad para reencontrarnos con el grupo, porque hace un tiempo no tocamos. —¿Siendo tan joven ¿Cómo te conectaste con el jazz? —Yo soy de Río Negro, de General Roca, es una ciudad en la que por alguna razón hay un montón de músicos que se dedican al jazz, y yo empecé a tomar clases a los 12 años. Mi profesor de jazz tocaba la guitarra y el contrabajo. Entonces para mí ir a ver conciertos de música en los bares era ir a ver conciertos de jazz, porque era la música que hacían. Por lo tanto, lo viví con mucha naturalidad. Así me fui vinculando con el género, pese a que al inicio tocaba blues y rock -tenía una banda de rock-, pero el jazz estaba siempre ahí como método de aprendizaje en las clases. —¿Considerás que en los últimos años el jazz dejó de ser una música creada y escuchada sólo por y para adultos? —Siempre pensé que el jazz era una música para todo el mundo, porque es una música que no tiene barreras, que es muy inclusiva y que genera libertad; entonces es una música que te puede atrapar desde muchos puntos de vista, por ahí escuchás algunas cosas más vinculadas al rock y entrás por ese lado. Es un género muy abarcativo; en mi caso siempre sentí que era un género para todo el mundo. —¿Qué significó para vos ganar el Gardel al mejor disco de jazz? —Estoy muy feliz, muy contento, sorprendido y conmovido. De alguna manera siento que todavía no puedo asimilar lo que significa el premio para mí. Recibí tantos mensajes tan lindos esta última semana que pasó, de tanta gente incluso desconocida, que me conmovió muchísimo; y es sobre eso que estuve reflexionando en estos días. Me impactó la buena onda que recibí. La reflexión que puedo sacar es que me sentí muy querido. Supongo que a medida que pase el tiempo voy a dimensionar más sobre el premio. Me escribió mucha gente de muchas etapas diferentes de mi vida y eso me permitió evaluar -sobre eso- el tiempo que pasé en la música y todo lo que he trabajado y lo que me esforcé para salir adelante en este arte. que es lo que amo y es mi vocación. Estoy muy feliz y muy agradecido también. —¿Cómo vez al género musical a nivel nacional? —Los últimos 15 años el jazz en Argentina estuvo siempre en continuo desarrollo; es impresionante la cantidad de músicos en niveles tan alto que se conocieron en los últimos 10 años. Hay mucha gente haciendo proyectos personales, haciendo música propia, trabajando en profundidad sobre el género y la tradición. La verdad es que creo que el espacio de la escena del jazz en Argentina se ganó mucho respeto y se merece la exposición que tiene en cuanto a los festivales y demás. Siempre podría haber más, porque hay tantos músicos tocando que nunca alcanzan; pero veo que es un género que está en constante desarrollo y mirando hacia el futuro y eso me encanta. —¿El hecho de que no sea una música netamente comercial es una ventaja o desventaja? —En mi caso siempre me pude desarrollar y busqué desarrollarme como artista en mi profesión, ya sea tocando y dando clases. Seguramente que tendrá desventajas muchas veces en cuanto a lo económico, pero en cualquier rama artística resulta muy difícil en un país como Argentina. Siento que somos muy libres, porque hacemos realmente lo que queremos, y esa sí podría ser una ventaja. Lo hacemos sin pensar ni especular con algún éxito comercial, en ese sentido sí es una ventaja, porque hacemos lo que realmente sentimos -desde el corazón- que tenemos que hacer como artistas. Eso me parece que es muy lindo.s