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Una victoria para la política migratoria

La Corte avaló veto de Trump a ciudadanos de seis países

El fallo pone fin a una batalla y convalida la última versión del decreto.

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La Corte Suprema de Estados Unidos validó ayer el decreto del presidente Donald Trump que pone obstáculos al ingreso de ciudadanos de seis países y funcionarios específicos de Venezuela, en una clara victoria de la Casa Blanca. Por cinco votos a cuatro, la Corte consideró válida la última versión del decreto, que afecta el ingreso de ciudadanos de cinco países mayoritariamente musulmanes (Irán, Libia, Somalia, Siria y Yemen), así como de Corea del Norte, y también de algunos funcionarios específicos de Venezuela. El gobierno de Trump consideró el decreto una medida necesaria ante las preocupaciones por la seguridad nacional. “En resumen, el lenguaje... es claro y el decreto no excede ningún límite de la autoridad del presidente”, escribió el juez John Roberts. La versión aprobada del decreto aplica a unas 150 millones de personas, habitantes de los seis países, siendo considerado “antimusulmán” por sus opositores. “La Corte Suprema apoya la prohibición de viajes de Trump. Guao!”, tuiteó Trump tras conocerse la decisión. “Esta decisión también es un momento de profunda reivindicación, luego de meses de histéricos comentarios de los medios y políticos demócratas que se negaron a hacer lo necesario para proteger nuestra frontera y nuestro país”, afirmó luego en una declaración. “El Estado presentó una justificación suficiente en términos de seguridad nacional”, afirma Roberts en su fundamentación. El texto en cuestión es la tercera versión de un decreto que había provocado una ola de rechazo mundial luego de ser puesta abruptamente en vigor por la Casa Blanca el 27 de enero de 2017, una semana después de que Trump asumiera la Presidencia.

Terroristas

Durante una audiencia solemne consagrada al texto en abril, los cuatro jueces progresistas del alto tribunal expresaron su preocupación por las acusaciones de que se trataba de una medida contra los musulmanes, cuando la Constitución estadounidense prohíbe la discriminación religiosa. “Un observador razonable concluiría que el decreto está motivado por un prejuicio antimusulmán”, escribió por su parte la magistrada Sonia Sotomayor.s