Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.nortecorrientes.com/a/135191

Los pelotazos del mercado

“creí que con el mundial me olvidaría por un rato de todos los problemas”, reflexionó con su habitual mordacidad el rasca de nuestra contratapa. los goles no alcanzan a tapar el albur cotidiano.

Luego del terremoto emotivo que despertó el triunfo agónico del seleccionado argentino frente a Nigeria en el Mundial de fútbol, el desbarajuste de la economía nacional volvió a todas las portadas noticiosas y da batalla por el protagonismo en los títulos. No es para menos. Las sorpresas futbolísticas en la lejana Rusia no consiguen tapar el albur que se vive en los mercados y que es tema obligado de tratamiento informativo y de preocupación ciudadana. Ayer, por ejemplo, se fue Alemania -el último campeón- al caer derrotado ante Corea, pero la alteración en la opinión pública local duró un suspiro, fue apenas un recreo en medio de otra jornada negra en el ámbito bursátil y cambiario de la city porteña, que es la que marca el pulso del país.

La Argentina alcanzó ayer el riesgo país más alto desde 2015. Ciertamente no hay muchos motivos para regodearse del tropezón de Alemania ni para extender la euforia por la victoria que consiguió el seleccionado de Messi (interventor de facto en el equipo de Sampaoli). “Creí que con el Mundial me olvidaría por un rato de todos los problemas”, reflexionó con su habitual mordacidad El Rasca, personaje caricaturesco, creación de nuestro humorista Miguel Escobar. El mensaje, de una premonitoria agudeza, se publicó el sábado último y de verdad ha resultado un acierto. No hay triunfo ni derrota, clasificación ni baja que anestesie la conciencia de manera permanente, funciona como un placebo, pero está lejos de constituir un remedio. Ayer se dio una seguidilla de malas noticias: cayó la Bolsa, subió la cotización del dólar y el riesgo país volvió a las nubes. ¿Acaso el acuerdo con el FMI no iba a evitar los barquinazos? No hay explicación formal ni precisa sobre la razón de estos picos de desequilibrio, lo único que se sabe es que ocurren y punto. La Bolsa de Comercio porteña se desplomó 8,96% y el indicador Merval registró así la peor caída desde junio de 2014 (cuando gobernaba Cristina Fernández de Kirchner), en tanto el dólar se disparó por encima de los $28 y el riesgo país llegó a su nivel más alto desde 2015 (cuando también gobernaba CFK). El detalle muestra que con la última baja, el panel de acciones líder acumuló cuatro ruedas consecutivas con tendencia negativa. Desde el lunes la Bolsa registró sucesivas caídas de 6,01%; 2,13% y 4,47%. Ayer, las acciones argentinas en Wall Street registraron bajas superiores al 10%, principalmente en el segmento financiero. Operadores evaluaron que las fuertes caídas en el segmento energético se dieron por la perspectiva de que la administración de Mauricio Macri reducirá el ritmo de subas de tarifas. Desde junio de 2014 no ocurría algo igual, los entendidos consideran que causaron inquietud los rumores respecto de la posibilidad de que se apliquen impuestos sobre las acciones y destacaron que los resultados negativos en los mercados externos y la incertidumbre respecto de la marcha de la economía argentina también influyeron en el ámbito bursátil. Consecuencia de este tembladeral, la cotización del dólar (que ahora flota en libertad) volvió a subir y perforó la barrera de los $28, es decir volvió a donde estaba. A la par, con estos avatares el riesgo país se disparó hacia arriba y pone a la Argentina bajo la lupa del sistema financiero; hace una semana el gobierno de Cambiemos celebraba el salto en la calificación a “mercado emergente” y ahora tiene el riesgo país en las alturas. ¿Cómo funciona esta bipolaridad? Son como los goles en el Mundial, la alegría dura apenas un rato. Lo que está claro es que el mercado maneja los hilos.s