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Pobreza: Corrientes, igual o peor

La medición del Indec refleja una leve mejora -de 1 dígito- de Corrientes, sin embargo en el ranking general subió un lugar, ahora es la segunda con mayor pobreza en el país.

Lejos del compromiso con el que Mauricio Macri hizo campaña para llegar a la Presidencia, la pobreza creció casi dos puntos en el primer semestre de este año, se ubicó en el 27,3%. De acuerdo a los datos que divulgó ayer el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), 7,5 millones de argentinos se encuentran bajo la línea de pobreza, y 1,3 millón de personas son indigentes. “Son los números que esperábamos, es consecuencia de las turbulencias que estamos atravesando”, dijo Macri al calificar al anuncio como una noticia difícil de dar. Más difícil sin dudas, es para quienes soportan esta situación social degradante, que parece no tener remedio en el corto ni mediano plazo.

El Presidente volvió a hablar de “la tormenta” que enfrenta el país y se sinceró, “los resultados van a demorar más tiempo en llegar”. Ya no volvió a mencionar su promesa proselitista de “Pobreza Cero”. Esa meta es, en esta coyuntura, una utopía. En el primer semestre de este año -desde enero a junio- se incorporaron 700.000 personas al rango de pobres y el índice (aunque no se disparó respecto del segundo semestre de 2017) gradualmente tiende a volver al punto de partida: 30%. El cuadro general de la economía del país únicamente ofrece indicadores negativos y esto -lamentablemente- transforma en anticipación de certeza la presunción de que lo peor aún no llegó. Lo asumió el propio Macri al advertir que la próxima medición mostrará una profundización de la pobreza en la Argentina, es que en el segundo semestre de 2018 impactará a pleno la crisis: inflación, devaluación, recesión, desocupación, pérdida del poder adquisitivo del salario. Se avizora la confluencia de un puñado de factores que volverán todavía más pantanoso el camino de salida, algo así como la “tormenta perfecta”, parafraseando con agregados la metáfora que viene utilizando el Presidente de la Nación. En este contexto, el ranking nacional que surge de la medición del Indec refleja un dato preocupante para Corrientes, es el segundo distrito con mayor índice de pobreza en la Argentina: 36,8%. En el primer lugar figura Santiago del Estero, con 44,7%. Es la peor de todas dentro de un conglomerado de capitales que han visto aumentar la pobreza en su población urbana. La estadística del Indec para Corrientes arroja resultados que dan lugar a sensaciones contradictorias. Los números deben ser leídos, y evaluados, puntillosamente para no caer en apreciaciones equivocadas. Por ejemplo, el informe refleja una marca mejor que en la edición estadística anterior, pero que sin embargo no le alcanza para escapar del podio de los aplazados. Corrientes es uno de los pocos distritos que consiguió bajar el índice de pobreza -1 dígito-, no obstante esa “mejoría” no fue suficiente para definir una evolución positiva en el concierto nacional, todo lo contrario. En el segundo semestre de 2017 estaba tercera en el ranking de pobreza, ahora la medición del primer semestre de 2018 la ubica en el segundo lugar. ¿Cómo se explica el hecho de que habiendo bajado el índice esté peor que antes en la tabla general? Sucede que Corrientes no cambia. No mejora sustancialmente y tampoco cae abruptamente, es la medianía que propone el modelo del radicalismo de ECO, que en este capítulo de la historia está asociado a Cambiemos. La meseta en la que pasan sus días los correntinos y que define el destino colectivo supone esta contradicción: estamos igual, inclusive un poquitín mejor, pero en el contexto general estamos peor. Algo así como “hoy estamos mejor que mañana”.s