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Industria en plano inclinado

Volvió a caer la actividad industrial. Seis de cada diez empresarios no tiene expectativas de repunte. En Corrientes no hay reacción al derrape del sector textil.

Con el sector textil en su peor momento, lo que no significa que sea el último del año, la producción industrial en la Argentina se contrajo 5,6% en agosto respecto de igual mes de 2017, según información difundida por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). Es el cuarto mes de caída consecutiva, el derrape comenzó en mayo con un 1,2%, le siguió el desplome en junio con 8,1% (el más profundo hasta ahora de la serie), continuó en julio con 5,7% para enhebrar en agosto otro 5,6%, la comparación interanual muestra un gradual retroceso luego de catorce meses de indicadores positivos. Claramente el 2018 será muy malo en materia económica. Ya no es novedad. Lo grave es que el plano sigue inclinado hacia abajo y el apremio apenas está empezando, queda un trimestre todavía más duro.

Con excepción de la industria automotriz, que registró una mejora en agosto, los diez rubros industriales restantes, de los doce que componen el indicador del Indec, mostraron registros negativos. La fabricación de vehículos tuvo en agosto una suba de 13,7%, en el que impacta el aumento de las exportaciones de autos a Brasil, mientras que la producción de acero y aluminio también mostró una significativa mejora de 7,7%. El rubro que más cayó fue la industria textil, afectada por las importaciones y la caída del consumo, marcando en agosto una retracción de 16,6% en forma interanual. El impacto se sintió fuerte en la provincia de Corrientes. Aquí las plantas textiles continúan despidiendo personal, también han reducido turnos de trabajo, adelantaron vacaciones, incluso comenzaron a pagar salarios y aguinaldos en cuotas. En la primera mitad del año la firma Tenimbó (de Esquina) dio de baja a más de la mitad de su plantilla, en tanto la compañía Alpargatas (con sede en Bella Vista) implementó retiros voluntarios y despidos seleccionados, a fines de septiembre cesanteó a otros 60 operarios y cerró las plantas en otras dos provincias. Por su parte TN Platex (en Monte Caseros) tuvo que recurrir a los salarios en cómodas cuotas. La histórica Tipoití, una de las hilanderías más renombradas de Sudamérica, concentró toda la actividad en un solo turno. El cuadro es, ciertamente, complicado para la industria textil que en esta coyuntura no tiene horizonte. La profundización de la recesión amenaza con desbaratar los últimos focos de producción, que son al mismo tiempo el reaseguro de supervivencia (laboral) para algunos sectores en localidades de provincias escasamente desarrolladas, como Corrientes. A la luz de las cifras del Indec, el ministro de Producción de la Nación, Dante Sica, reconoció que el sector industrial es uno de los más afectados por la volatilidad financiera y convocó a gremios y empresarios “para analizar no sólo los temas de coyuntura sino también los de largo plazo”. Destacó que el objetivo del Gobierno “es mantener los puestos de trabajo y generar empleo de calidad” y recalcó en ese sentido que es necesario “establecer un canal de diálogo y una agenda de trabajo permanente”. Más allá de las declaraciones, lo concreto es que en medio de esta baja de la actividad industrial, las expectativas de los empresarios no son favorables, según el relevamiento hecho por el propio Indec. A través de su encuesta cualitativa, midió que el 59,7% de las empresas anticipa que habrá una baja de la demanda interna; 7,9% espera un aumento, mientras que el 32,4% restante prevé un ritmo estable. Es llamativo, la preocupación (al menos mediática) que exhibe ahora el Gobierno central no se replica en el orden provincial. Socios en Cambiemos, el gobierno radical de Corrientes no evidencia reacción frente a la destrucción de la única industria en pie en el distrito. Por el momento sólo hay condolencias.s