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Disertación de Stanovnik ante educadores católicos

“Es imposible encontrar elemento cristiano en la ideología de género”

Ayer se llevó a cabo el XIV Encuentro de Educadores Católicos. Más de 800 docentes participaron. el Arzobispo dio la conferencia inaugural.

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Organizada por la Junta Arquidiocesana para la Educación Católica (Jaec) de Corrientes, se llevó a cabo ayer el XIV Encuentro de Educadores Católicos, con el lema “Llamados a educar en el amor”. En preparación al encuentro, desde septiembre se dictan tutoriales. La conferencia de apertura estuvo a cargo del arzobispo monseñor Andrés Stanovnik, quien abordó el tema “Visión cristiana y la perspectiva de género e ideología de género”. El arzobispo comenzó diciendo: “Es un tema fundamental porque orienta la vida en una determinada dirección o en otra, depende cómo uno se identifica con los posturados de la perspectiva y de la ideología de género”. Luego agregó: “Fue imposible corregir en los medios el título de esta reflexión, insistieron permanentemente en hablar de la perspectiva cristiana de la ideología de género. No hay ninguna perspectiva cristiana de la ideología de género, es imposible encontrar ningún elemento cristiano en la ideología de género, sí en la perspectiva, por eso es importante distinguirlo y ver la implicancia muta de la perspectiva como la ideología”. Durante más de una hora, el máximo referente de la Iglesia católica en Corrientes diferenció la ideología de género de la perspectiva, poniendo el acento en la brecha que las separa. “El fanatismo es una ideología y siempre es agresivo, violento y usa medios violentos para imponerlo, no dialoga sino impone”, dijo para luego ejemplificar: “La vestimenta no es lo que da la condición de varón a mujer, este ejemplo se puede poner a otros ámbitos. Mujeres que estudian en la universidad, varones que cambian los pañales, ninguna de estas acciones altera la sexualidad ni de ellas, ni de ellos aunque podamos distinguir un cambio de roles, que han ido variando según las épocas”, refirió monseñor. En otro párrafo de su discurso a los más de 800 docentes que lo escuchaban en el auditorio del colegio Pío X, Stanovnik señaló: “Nadie puede estar en contra de la defensa de los derechos de igualdad, educarlos en esos valores es inaprensible si queremos fundar una sociedad sobre valores de convivencia en la que se erradique la violencia de género. Aquí cabe otra aclaración: cuando nos referimos a la violencia que sucede al interior de la pareja humana y repercute en toda la familia, estamos hablando de violencia doméstica, no sólo de género, es mucho más amplia, pero la reducimos en la expresión género y la pareja destacamos a la mujer, y dejamos al varón fuera”, marcó. “Desembarazar y liberar a la mujer, todo se centra en la mujer, en la ideología de género, el varón queda en segundo plano y muy lejos, en todo caso identificado como un dominador, un machista del que hay que desembarazarse, el que sustenta el patriarcado, pero no se lo identifica como alguien al que liberar. Los orígenes de la ideología están vinculados a la liberación de la mujer del patriarcado dominador, esto es verdad, convenciéndola de que es ella la dueña absoluta de su cuerpo, ahí comienza la reducción de la persona a su cuerpo”, afirma. Desde ese punto el prelado pone el acento en la importancia de hablar de la verdad, basada en los cuatro pilares de la doctrina cristiana: la verdad, la libertad, justicia y el amor. “La visión cristiana de la verdad parte del encuentro de personas”, dice y llama a los docentes a la apertura. “El proceso de deconstrucción de las personas del matrimonio y la familia ha sido propiciado en el individualismo. Se postularon prácticas como la anticoncepción y el aborto, la sexualidad sin matrimonio, la sexualidad sin amor, más tarde la producción de hijos sin relación sexual, por último con la cultura unisex y la incorporación del pensamiento feminista, se separó la sexualidad de la persona, ya no hay varón y mujer. El cuerpo ya no hablaría de la persona, no hay encuentro, están despersonalizados, así se construyó una teología con lenguaje propio, se busca imponer una visión de la sociedad”, resalta monseñor en uno de sus párrafos de la reflexión ante los docentes católicos. En tanto, va más allá al apuntar hacia el Gobierno Nacional: “Mi cuerpo es mío es la consigna que se impone hoy desde el Ministerio de Educación -de la Nación, aclara- , por eso es necesario acabar con los idearios propios de los instituto privados citológicos o de otras instituciones que tengan el propio ideario, este pensamiento tiene raíces tan antiguas como el hombre”. Además sobre el tema señala: “La manipulación del lenguaje es la forma de difusión de estas ideas, se ha propagado un modo de hablar que enmascara las relaciones humanas. Ocurrió con el término matrimonio, pareja, progenitores, en lugar de padre y madre, violencia de género en lugar de violencia doméstica, esta ideología ha dado lugar a recomendaciones de altos organismos internacionales que han inspirado políticas del Estado como la que estamos tratando de cumplir nosotros. Da la impresión que como eco de esas recomendaciones se han tomado algunas medidas legislativas a fin de imponer la terminología propia, se busca impregnar de esa ideología al ámbito educativo para asegurar en el futuro mentes identificadas con esta ideología. Nosotros, como el lema de este año lo dice, estamos llamado a educar en el amor”, sintetizó. s