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Otra vez el campo empuja

"El segundo trimestre va a ser mejor y en el tercero se va a normalizar un poco más el tema de aumentos de servicios", dijo el economista Orlando Ferreres.

Las primeras señales positivas del año llegan para el gobierno desde sectores privados afines, combativos del kirchnerismo en los doce años de mandato del matrimonio presidencial.

De todas formas, y pese a que el dato podría resultar nada mas que testimonial y aún lejos de la realidad, no resulta menor, pues se trata de una mirada optimista luego de un 2018 cargado de malas noticias económicas. El fin de semana el economista y presidente de la consultora OJF, Orlando Ferreres, sostuvo que la economía argentina crecerá durante este año un 1%, y planteó que la inflación rondará el 25%, por lo cual el tipo de cambio debería aumentar su valor en la misma proporción. “Es mucho lo que hay que levantar en 2019, pero a nosotros un modelo matemático nos da que la actividad en el año va a crecer un 1%”, indicó Ferreres en diálogo con radio La Red. En un contexto en el que aún los indicadores siguen siendo negativos (ayer la Came dijo que las ventas por la festividad de Reyes Magos fue inferior a la esperada, incluso menor a la de años en crisis), abre este informe la posibilidad de comenzar a torcer la tendencia de los últimos meses de manera efectiva, aunque todo está sujeto a indicadores concretos en el mediano plazo. El economista señaló: “Hay que ver cada trimestre: el primero va a dar muy mal, estaríamos en el piso de la crisis, pero con la cosecha gruesa mejora la situación en el interior, aunque en la ciudad se va a notar en el tercer trimestre, coincidente con las elecciones. Hay que ver si se nota fuerte o poco”. Respecto de la inflación y al comportamiento del dólar durante 2019, Ferreres expresó que “hay que tener un objetivo de precios. En el año, la inflación va a ser de un 25% o un 26% y el tipo de cambio debería aumentar en la misma proporción”. “Eso influye el 13% en la inflación, el resto tiene que ver con los aumentos de servicios y transporte. Pensamos que el salario va a mejorar este año, sobre todo para el momento de las elecciones. El problema es qué vamos a hacer con los impuestos y el gasto público en 2020”, agregó. En base al aumento de los servicios y el transporte, consideró que éstos “generan más inflación y menos actividad, porque la gente gana lo mismo, no aumentaron los sueldos. Si tiene que pagar más por los servicios deja de consumir otra cosa, y eso se va a notar mucho en el primer trimestre”. “El segundo trimestre va a ser mejor y en el tercero se va a normalizar un poco más el tema de aumentos de servicios”, adujo. Por último, sostuvo que este año “la presión tributaria va a ser muy alta, hay muchos impuestos”, y remarcó la necesidad de “regularizan el tema impositivo”. Nuevamente el campo se transforma como el “salvador” económico de la administración de turno, pese a que en los últimos años su capacidad productiva fue bombardeada con medidas que conspiraron contra su salud. Durante los años K, el enfrentamiento con el sector fue extremo, al punto de erigirse la denominada Mesa de Enlace como uno de los espacios de poder que combatió fuertemente al Gobierno. E incluso fomentó la llegada de la nueva administración. Pero, con ese viento a favor, las actuales autoridades tampoco dieron la solución esperada y, pese al buen trato en las exposiciones públicas, la cuestión dista mucho de la esperada. De todas formas, y con la expectativa en la cosecha gruesa, otra vez el campo se erige como una bandera económica. Cuestión que debería, al final de cuentas, tomarse como política concreta y de despegue definitivo.s