Para ver esta nota en internet ingrese a: http://www.nortecorrientes.com/a/33731

Casa González. Paredes derruidas que resguardan la historia de Corrientes

En un principio se consideraba que fue del gobernador Benjamín González vivió en esta casa pero es un dato que no se puede corroborar. Fue propiedad de su hermano.

Paredes derruidas, llenas de humedad que le dan un aspecto desolador, es la fotografía que presenta hoy la Casa González ubicada en la esquina de 9 de Julio y Santa Fe. Una esquina que, con el correr de los años y por la historia misma de la familia que la habitó; se convirtió en un hito arquitectónico de la ciudad capital.

Las primeras informaciones denotaban que estas paredes fueron habitadas por uno de los gobernadores de la provincia: el doctor Benjamín González pero; la realidad dice otra cosa. Esta vivienda fue en realidad una propiedad del hermano del médico oriundo de Caá Catí que luego se convertiría en el primer mandatario provincial. Ahora,  en lo que sí coinciden los historiadores es que en este lugar vivió la hija del gobernador correntino y sus descendientes.

Hoy, esta vivienda fue entregada en comodato al  Instituto de Cultura de la Provincia y la idea es que la misma se convierta en La casa de la cultura de Corrientes.  Se trata de una casa enigmática que tal cual afirman desde el Instituto genera muchas preguntas. Su construcción genera la idea de ambientar desde el romántico escenario el rescate de la memoria de quienes fueran protagonistas destacados de la historia correntina a principios del siglo XX, ya sea desde la medicina, la política o el arte.

“La casa de por sí genera muchas preguntas, no sólo a los vecinos sino a los correntinos en general, y desde que está abierta fueron muchas las personas que se acercaron a preguntar sobre ella y sobre el destino que se le daría. Es más, cuando se fueron enterando de las intenciones del Instituto de restaurarla muchos se ofrecieron para colaborar con fondos, e incluso para limpiar paredes, restaurarlas, pintarlas y todo aquello que haga falta, y esto tiene que ver con que la casa es un hito histórico-cultural para la ciudad”, dijo la responsable del área de Patrimonio, Marisol Maciel.

La idea no es otra que devolverle el brillo de sus años de gloria. Para ello, no sólo participará el Estado en su refacción sino todos los correntinos que así lo deseen y no sólo desde lo económico sino también desde las acciones más cotidianas como el pintado de sus paredes o la restauración de los muchos muebles que se encuentran en el lugar.

La casa cabe destacar, lleva 7 años cerrada. La última institución que la ocupó fue Fundune, pero después de ella no había estado habitada. “Fueron muchos años de abandono y eso generó importantes prejuicios a una construcción antiquísima”, dijo la arquitecta a este medio.

La casa necesita reparaciones que son prioritarias para su buen funcionamiento. Hoy, tiene serios problemas de humedad, filtraciones en los techos, habría que restaurar el inmueble que se encuentra en su interior, y también hay sectores de la construcción que, por su valor histórico, deberían pasar por este trabajo.

En este espacio edilicio funcionarán dos áreas importantes del Instituto de Cultura de la provincia, como es la de Patrimonio -a cargo de Maciel- y la de Museos. “La idea es, además, que en una de las salas de la casa se dicten los talleres de la escuela de oficio lo que por otro lado permitirá a los estudiantes o participantes de los mismos, participar de manera directa –a través del trabajo de campo-; en su refacción”, dijo a La Correntina Gabriel Romero.

Si bien la construcción no es muy grande, se prevé incorporar una sala de exposición y espacios para el dictado de talleres o para charlas de tinte cultural.

“La restauración de la casa no sólo pasará por sus paredes, sino que hay muchos elementos e inmuebles que necesitan trabajo. Hablo desde los escritorios hasta los cuadros, aunque muchos de ellos presentan un importante estado de deterioro. En este mismo estado se encuentran varias fotografías, aunque muchas de ellas fueron donadas por los actuales propietarios de la casona al Museo Histórico de Corrientes. Es más, el bastón de mando del gobernador Benjamín González, que se encontraba en el lugar, fue recuperado por uno de los propietarios del inmueble, Fernando Gómez de la Fuente. Este bastón de mando, que encontramos en el lugar, nos dio la pauta de que el mandatario provincial vivió en acá pero; según nos comentó el director del Museo Histórico de Corrientes ese es un dato que no se puede corroborar”, dijo Romero.

 

 

¿Quién fue Benjamín González?

Con respecto a los primeros propietarios de la casona, Romero dijo que en un principio se consideraba que fue del gobernador Benjamín González, pero fue el director del Museo Histórico de Corrientes, Fernando González Azcoaga, quien comentó que no hay nada que certifique esta afirmación.

“Tenemos la certeza de que su hermano sí habitaba en ella, no así el Gobernador”, explicó el titular del Instituto de Cultura, quien confesó su interés en conocer este dato para decidir la denominación de la casa. De ello dependerá que se llame Casa del Gobernador González o simplemente, Casa de las Culturas.

Precisamente por ello fue convocado para el profesor e historiador Enrique Deniri, quien ofreció una charla dilucidando la historia de este correntino nacido en Caá Catí que fue médico; jefe titular del servicio de Otorrinolaringología del hospital Rawson, además de Gobernador de la provincia de Corrientes, desde 1925 a 1929.

Según  Deniri, González residía en Buenos Aires, y ejercía su profesión de médico hasta que lo convocaron para gobernar Corrientes. Era un militante autonomista, pero la historia relata que antes que nada era un hombre ejecutivo, que se destacó por las muchas obras realizadas y, sobre todo, por haber tomado la provincia con un déficit de 300 mil pesos, situación que revirtió con un año de gestión, finalizado el cual tenía un superávit de 700 mil pesos. “Hizo muchas obras y jamás pidió un solo centavo de préstamo”, recalcó el historiador.

Caminos, agua potable -a través de molinos de vientos para los pobladores rurales-; cientos de acciones culturales y una especial atención para los detenidos, fueron algunas de las múltiples acciones realizadas. La primera peregrinación a Itatí se dio en su mandato, porque, por ejemplo, fue quien hizo el camino para llegar hasta la basílica.

González consideraba que los presos rurales no podían vivir encarcelados y, por ende, diagramó una especia de granja hogar, donde trabajaban la tierra, mientras que los de la ciudad aprendían oficios y hacían elementos que luego él utilizaba para sus obras públicas.

Es un hombre recordado, sin lugar a dudas, por su ejecutividad. Quien no pudo terminar su mandato porque le intervinieron la provincia. Pero, un detalle al respecto: la intervención fue firmada en abril de 1929, pero el presidente Yrigoyen la ejecutó recién en noviembre de ese año, por dos razones, primero porque en diciembre había elecciones y, segundo, porque González era el médico de su madre.

Muchas anécdotas e historias se escucharon en este espacio del que aún no se conoce quién fue el arquitecto que lo diseñó, pero que espera contar con el apoyo de la ciudadanía correntina para convertir este emblema arquitectónico en un hito histórico cultural de la ciudad.