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TRÁGICO JUEGO

La Justicia investiga la muerte de un niño durante un picadito

 Desestiman que sea un caso de violencia infantil. Ayer inhumaron los restos del pequeño y entrevistaron al supuesto agresor.

La muerte de Octavio Fernández, un niño de 12 años, durante un partido de fútbol en una canchita de su barrio, el San Antonio Este, generó dolor y desconcierto entre sus familiares que ayer inhumaron sus restos.

 

La Justicia se encuentra en plena etapa de investigación y desestiman que se haya tratado de un hecho de violencia infantil.

 

La muerte del niño ocurrió a las 21.30 del miércoles, mientras jugaba junto con otros dos vecinos de su edad un partido de fútbol. También se había dicho que jugaban a la lucha y que el chico recibió tres patadas fuertes, una en el pecho, en el corazón y en las costillas, relató su tía a los medios.

 

Lo cierto es que tras el golpe se descompensó y rápidamente un vecino lo trasladó al Hospital Pediátrico "Juan Pablo II", aunque llegó sin vida.

 

De oficio, el Juzgado de Menores Nº 1, a cargo de Rosa Esquivel Iglesias, abrió una investigación caratulando el caso como supuesto homicidio culposo.

 

La magistrada dijo a este medio que de acuerdo a los primeros datos recabados se trató de "un accidente en medio de un juego que se realizaba al aire libre".

 

En ese sentido, rechazó que pudiera haber sido un hecho premeditado, intencional.

 

"Es lamentable lo que ocurrió. El golpe fue directo a una parte del cuerpo muy sensible. Ya se realizó la autopsia y estamos a la espera de los resultados, pero se estima que sufrió un paro cardíaco", añadió.

 

Además, solicitaron su historia clínica para conocer si en el pasado tuvo algún tipo de enfermedad cardíaca.

 

Respecto a su agresor, la jueza confirmó que tiene la misma edad que la víctima y que en la jornada de ayer fue entrevistado por un psicólogo. Y con relación a su situación, dijo que sea cual sea el resultado de la investigación, "se trata de una persona inimputable dada su edad".

 

David Ruiz Díaz, el padrastro de Octavio, contó ayer a NORTE de Corrientes, minutos antes de sepultar sus restos, que "la madre del chico que lo golpeó se acercó a pedir disculpas".

 

Confirmó además que el hecho ocurrió "mientras jugaban un partido en la cancha del barrio".

 

Los restos de Octavio fueron velados en una casa velatoria que se encuentra en la calle San Juan, desde el jueves a las 21.

 

La inhumación fue ayer, a las 11, en el cementerio de Laguna Brava. Allí, la Municipalidad de Corrientes les donó un nicho para su eterno descanso.

 

Octavio era el segundo de cuatro hermanos. Su familia se mostró desconsolada y desconcertada. "Mi señora está destruida, no entiende nada, sentimos mucho dolor", expresó David en un breve diálogo con este diario.