Chaco Corrientes SoyNorte Club
Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.nortecorrientes.com/a/114562

Confirman pena para un policía asustado que fusiló a adolescente

El Superior Tribunal de Justicia avaló la condena a cinco años de prisión para Julio Maldonado, impuesta en 2014. El oficial está libre.

-¡¿Qué te pasó pollo?! -Me asuste... El dialogo ocurrió hace seis años y cinco meses, en un patrullero y entre dos policías: Livio González pregunta y Julio Maldonado responde; en la cajuela Exequiel Riquelme se desangra con el cuello perforado. Era lunes, el atardecer se precipitaba en el barrio Pío X. Para la noche el adolescente, de 14 años, estaba muerto. Dicen que volvía a su casa de jugar a la pelota cuando fue interceptado por una docena de agentes que buscaban a dos personas que, en moto, robaron una cadenita.

“La respuesta dada por el imputado desnuda la imprudencia cometida”, afirma el fallo del Superior Tribunal de Justicia (STJ) que, días atrás, confirmó la condena a cinco años al oficial Maldonado por el delito de homicidio culposo dispuesta por el Tribunal Oral Penal 1 de Corrientes el 24 de agosto de 2014.

“Casi como una confesión -sigue el texto al que accedió NORTE de Corrientes- termina diciendo: Me asusté; y claro que no estaba diciendo que se asustó por la persecución, lo que indicaba que como consecuencia de la traumática situación vivida en el pasillo, con un individuo frente a él como queriendo huir, con la adrenalina de la persecución policial ha oprimido el gatillo y habiendo causado la muerte a Riquelme, un poco confundido por el susto, recién había caído en lo que había hecho instantes antes”.

La querella, que representa a los padres de la víctima, había acudido en queja ante la Corte provincial al considerar que la sentencia era errónea, ya que Maldonado actuó con dolo (intensión de matar). Según ella: “Para disparar la escopeta que portaba (Maldonado) tuvo que cargarla, accionar el mecanismo de elevación del cartucho a la recamara, apuntar y luego disparar”. No obstante el STJ opinó: “La sentencia se encuentra debidamente fundada, reúne los requisitos de validez, resulta inamovible en sus fundamentos”.

La interpretación de los hechos, registrada el 6 de septiembre de 2010 entre las 16.30 y 17 en un pasillo vecinal, se sustenta en las declaraciones de otros dos policías que participaron del operativo y de la secuencia en la que fue asesinado Riquelme: Livio González y el cabo Roberto Abellaneda, quien declaró que en los segundos posteriores al fusilamiento de Riquelme Maldonado “se quedó duro, como una estatua”.

En su resolución el STJ reproduce un fragmento de la sentencia del Tribunal Oral Penal Nº 1 que podría sintetizar su postura: “Lo que verdaderamente hizo Maldonado fue actuar de manera imprudente, y al mismo tiempo en forma negligente, ya que no tomo los recaudos necesarios para que en el contexto de acción en el que se encontraba no haya podido evitar tener dirigida su escopeta, cargada con proyectiles de goma, pero letales a corta distancia, hacia la víctima, quien justamente estaba a sólo unos metros de él.”

Maldonado está en libertad tras haber cumplido más dos tercios de la pena impuesta y con la confirmación de la misma. En medio de la avenida IV Centenario una cruz y un monolito recuerdan al adolescente fusilado. s