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Sonda china habría descubierto minerales del subsuelo lunar

La nave se posó en el lado oscuro a principio de año. Permitiría un análisis en profundidad del satelite terrestre.

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La sonda china Change 4, que se posó en el lado ocul­to de la Luna a principios de este año, habría descubierto restos de minerales proce­dentes del subsuelo, cuya composición sigue siendo desconocida.

Los minerales hallados (olivino y piroxeno con poco contenido en calcio) son di­ferentes a los que están pre­sentes en las muestras de la superficie de la Luna, asegu­ra un estudio publicado este miércoles en la revista Natu­re. La sonda Change 4 logró el 3 de enero el primer alunizaje de la historia en el hemisferio lunar que está permanente­mente oculto desde el punto de vista de la Tierra.

La sonda se posó en el crá­ter Von Karman, situado en el interior de la cuenca Polo Sur-Aitken, una de las ma­yores estructuras de impacto meteórico conocidas en el sistema solar. El 15 de enero, la Anec publicó una foto de este último experimento en el que se veía un brote de una planta de algodón, que so­brevivió durante pocas horas hasta la llegada de la noche lunar y la consecuente caída de la temperatura. Los cientí­ficos esperan encontrar ele­mentos del manto de la luna que salieron a la superficie por el choque violento de un meteorito. Todavía hoy la es­tructura y el origen del saté­lite de la Tierra son temas de debate entre científicos.

Las características del sub­suelo y en particular su com­posición, siguen siendo des­conocidas y poco documen­tadas, asegura Patrick Pinet, del Instituto de Investigación en Astrofísica y Planetología en un comentario publicado junto al estudio. El descu­brimiento de estos compo­nentes “confirmaría que es posible tomar muestras en esta zona de materiales del manto lunar”, lo que sería una primicia, añadió.

Según la hipótesis más aceptada, llamada del “im­pacto gigante”, la Luna fue creada hace unos 4.500 mi­llones de años cuando la Tierra primitiva recibió el impacto de un cuerpo celeste tan grande como Marte, lla­mado Theia.