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CATÁSTROFE ECOLÓGICA

Lluvia mezclada con hollín cae desde Melbourne hasta Sidney

Temor por la unificación de los dos principales focos ígneos, y la conse­cuencia sea aun peor. Se contaron 23 muertos.

Las autoridades temen, además, que los dos gran­des frentes de fuego, los que destruyen hectáreas en el estado de Victoria y el de Nueva Gales, pueden unirse y crear un incendio aún más devastador.

“No hay espacio para tirar un suspiro de alivio”, resal­tó la premier del estado de Nueva Gales del Sur, Gladys Berejiklian.

Pese a la tregua, la con­taminación por neblina se mantuvo peligrosamente alta con la Oficina de Me­teorología de Victoria, que informó en Melbourne una visibilidad inferior de 1 kiló­metro en muchas partes de la ciudad y sus alrededores.

Pese las suaves lluvias la calidad del aire en la capi­tal, Canberra, se mantiene en niveles peligrosos para la salud debido al humo de los incendios que asolan el país, informaron fuentes gubernamentales, a la vez que se anunciaron ayudas por casi 1.400 millones de dólares.

Según la base de datos de la calidad del aire IQ Air Vi­sual, la calidad del de Can­berra es la peor del mundo y, en ese contexto, los es­pacios públicos, museos, parques, empresas y uni­versidades de la capital se clausuraron y se cancelaron algunos vuelos destinados a la ciudad.

Además, el Departamen­to de Interior, responsable de coordinar la respuesta a las emergencias en Austra­lia, recomendó permanecer en los hogares al menos du­rante 48 horas debido a la mala calidad del aire.

Al momento se conta­bilizaron un total de 23 muertos y más de 1.500 viviendas fueron destrui­das como consecuencia de los incendios que azo­tan desde septiembre a Australia.

Mientras tanto, crecen las críticas a la gestión de la crisis del primer minis­tro, Scott Morrison, quien advirtió sobre la posibilidad de que los incendios duren varios meses; más de 140 focos siguen activos en el estado más afectado, Nueva Gales del Sur.

Además, el gobierno in­formó que destinará 1.388 millones de dólares esta­dounidenses para la re­cuperación de las zonas afectadas por los incendios forestales, según reportó la agencia Efe.

“Se hará lo que haga falta, cueste lo que cueste”, dijo Morrison en una conferen­cia de prensa en Canberra tras reunirse con el comité de seguridad nacional de su gabinete.

En cuanto a víctimas, dos personas están desapare­cidas desde este sábado en Nueva Gales del Sur, según confirmó el comisionado del Servicio de Bomberos Rurales del estado, Shane Fitzsimmons.