Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.nortecorrientes.com/a/155239

De cervezas y estereotipos

No es que los avisos hayan cambiado y sean más machistas o violentos que los de otros tiempos, sino que sigan teniendo discursos machistas y misóginos en estos tiempos.

En los últimos días una publicidad de una co­nocida marca de cerveza acumuló fuertes críticas, por el contenido de su nuevo spot difundido en la televisión y por sus distintas plataformas digitales, al punto tal que la firma tuvo que salir a excusarse, pedir disculpas a quienes se sin­tieron agraviados por la forma poco clara de promo­cionar una nueva variedad de su bebida, y finalmente terminó levantando el aviso.

Aprovechando la temporada de verano, las imáge­nes de sol, playa y diversión fueron el marco elegido en el que se desarrolla el corto publicitario, que arran­ca planteando la idea de que hay mucha gente (consu­midores) a la que no le gusta el sabor amargo de la cer­veza. El aviso pone el foco en una joven, que al parecer es la única de su grupo de amigos que toda­vía no ha tomado alcohol o no le gusta, pero que es prácticamente obligada por los presentes a pro­bar la nueva variedad de cerve­za saborizada con lima. Llevada hasta el agua por sus amigos, la adolescente es guiada de la mano por un hombre que, a modo de un San Juan Bautista new age -o chamán de la tribu-, le dice: “Vamos mi reina, ya es hora que tengas tu bautismo birrero”, y la sumerge en el mar mientras le coloca la lata de la nue­va cerveza en la boca para que beba debajo del agua.

Apenas comenzó a difundirse los cuestionamien­tos a esa publicidad no se hicieron esperar y las redes sociales estallaron, las opiniones de rechazo se mul­tiplicaron. Referentes del feminismo, la publicidad, la comunicación y miles de usuarios acusaron a la marca de dar un mensaje machista y violento, de reproducir estereotipos de género, de incitar al bullying, de fo­mentar la idea de que el “no” puede volverse un “sí” mediante la fuerza. En cuestión de horas la marca de la cerveza y la expresión “violencia simbólica” se con­virtieron en trending topic en twitter y hasta el nuevo Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidades se sumó al debate a través de las redes sociales.

Vale recordar, que la reproducción de la discrimi­nación, desigualdad y dominación en las relaciones sociales a través de la difusión de mensajes, patrones, valores, íconos o signos es una violación a los dere­chos humanos de las mujeres conforme la ley 26.485 y se conoce como “violencia simbólica”.

Es un tipo de violencia que se encuentra naturali­zada y aún hoy no suele ser identificada como tal por quienes producen y reciben los mensajes. “Es parte de lo establecido por nuestra cultura. Por eso está presen­te en todos los demás tipos de violencia por razones de género”, señalan, y agregan: “Cuando se presenta a las mujeres en roles estereotipados, se les asigna un valor simbólico inferior al de sus pares varones y se atenta contra la igualdad de opor­tunidades y derechos de todas las personas”. Lo ocurrido estos días con ese spot publicitario es una más de una larga lista de avisos polémicos de los últimos años. Las personas ven publicidad des­de que nacen hasta que mueren. La publicidad está en la calle, en la televisión, en nuestros teléfonos, en revistas, en la radio, en el cine... en todas partes. “Crecimos viendo imágenes que, por repetición, nos iban mostrando aspiraciones, for­mas de manejarnos socialmente, roles, diciéndonos que nuestro cuerpo debe ser mo­dificado”.

Por la misma razón, desde el Ministerio de la Mujer hacen hincapié: “Hablar y hacer visible la violencia simbólica nos permite poner en tensión y cuestionar la cultura establecida. Al mismo tiempo, es una opor­tunidad para mostrar que no hay formas únicas de representar a las mujeres y la diversidad a la hora de comunicar’. Entonces, ¿es para tanto la crítica que se generó en Argentina? Sin duda, sí, más allá de las opi­niones a favor y en contra al aviso, esto que ocurrió re­sulta oportuno al menos para pensar y debatir; y sobre todas las cosas, echa luz sobre toda forma de violen­cia contra las mujeres, los géneros y la diversidad, para construir una sociedad más igualitaria y más justa