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VANDALISMO PÚBLICO

Preocupación por el desguace "a motosierra" de un vestigio náutico histórico

Munidos de motosierras y una máquina excavadora, operarios destruían este miércoles los únicos vestigios históricos de una nave que se hallaba semihundida en el lecho de la desembocadura del arroyo Poncho Verde. Investigan si se trata de un delito contra el patrimonio cultural subacuático.

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Motosierra en manos, las cuadernas de un barco de madera que se halla semihundido entre el limo y el agua del Paraná y el Poncho Verde, iba siendo desmantelado hoy, a la peor usanza. Sin seguir los mínimos protocolos que obliga el distanciamiento social, sin los elementos de protección y en clara violación a la Ley Penal e Internacional que protege el patrimonio subacuático, la acción estaba a la vista de todos.

Quizás apurados por la suba del nivel del rio en las próximas horas, las obras se aceleraron con máquinas excavadoras que sacaron las maderas sin nigún cuidado, desconociéndose su destino.

El buque antiguo cuyo origen aún es desconocido pero cuya bitácora y antecedentes de dominio y navegación figuran en la Capitanía del Puerto de Corrientes, está siendo destruido al parecer por operarios que trabajan para la empresa concesionaria de la marina que se apostará en la desembocadura del histórico arroyo, testigo del Combate del Puente de la Batería.

El barco llega a su triste destino, luego de haber soportado el embate de las aguas durante decenios, y hoy enfrenta lo peor: la destrucción desaprensiva de quienes no reconocen en esos vestigios, la misma historia de Corrientes.

Ningún organismo oficial, tanto la Municipalidad de Corrientes, cesionario de la marina, ni la Prefectura Naval, han dado a conocer las obras que se estaban por ejecutar, las que al parecer se hacen a espaldas de la Justicia Federal, a quien corresponde la jurisdicción del espacio.

La Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático , adoptada por la Trigésima Primera Conferencia General de la UNESCO, celebrada en París -Francia- el 2 de noviembre de 2001, tiene rango de Ley Nacional 26.566 al ser aprobada por el Congreso Nacional y es de vigencia general en todo el territorio argentino. 

Esta Ley establece  que: 

Artículo 1 - A los efectos de la presente Convención:

1. a) Por "patrimonio cultural subacuático" se entiende todos los rastros de existencia humana que tengan un carácter cultural, histórico o arqueológico, que hayan estado bajo el agua, parcial o totalmente, de forma periódica o continua, por lo menos durante 100 años, tales como:

i) los sitios, estructuras, edificios, objetos y restos humanos, junto con su contexto arqueológico y natural;

ii) los buques, aeronaves, otros medios de transporte cualquier parte de ellos, su cargamento u otro contenido, junto con su contexto arqueológico y natural; y iii) los objetos de carácter prehistórico....

Artículo 4 - Ninguna actividad relacionada con el patrimonio cultural subacuático a la que se aplica la presente Convención estará sujeta a las normas sobre salvamento y hallazgos, a no ser que:

a) esté autorizada por las autoridades competentes, y b) esté en plena conformidad con la presente Convención, y c) asegure que toda operación de recuperación de patrimonio cultural subacuático se realice con la máxima protección de éste.

Sanciones
Artículo 17 - 1. Cada Estado Parte impondrá sanciones respecto de las infracciones de las medidas que haya adoptado para poner en práctica la presente Convención.

2. Las sanciones aplicables respecto de las infracciones deberán ser suficientemente severas para hacer efectivo el cumplimiento de la presente Convención y desalentar la comisión de infracciones cualquiera que sea el lugar, y deberán privar a los infractores de los beneficios derivados de sus actividades ilícitas.

3. Los Estados Partes cooperarán para asegurar el cumplimiento de las sanciones impuestas en virtud del presente artículo.

Por otra parte el Nuevo Código Penal Argentino vigente desde el 1 de julio de 2015 en su artículo 323 establece:

1. Será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años o multa de doce a veinticuatro meses el que cause daños en bienes de valor histórico, artístico, científico, cultural o monumental, o en yacimientos arqueológicos, terrestres o subacuáticos. Con la misma pena se castigarán los actos de expolio en estos últimos.

2. Si se hubieran causado daños de especial gravedad o que hubieran afectado a bienes cuyo valor histórico, artístico, científico, cultural o monumental fuera especialmente relevante, podrá imponerse la pena superior en grado a la señalada en el apartado anterior.

3. En todos estos casos, los jueces o tribunales podrán ordenar, a cargo del autor del daño, la adopción de medidas encaminadas a restaurar, en lo posible, el bien dañado.

 

 

 

 

 

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