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A 32 AÑOS DE LA LLEGADA DE MANDIYÚ A PRIMERA

Pedro Barrios, Oscar Urbina y Pepe Basualdo recordaron el ascenso albo

El gran capitán, un histórico co­rrentino y aquel desconocido volan­te, artífices importantes del históri­co logro de 1988 en Quilmes.

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Ayer se cumplieron 32 años del momento -quizás- más épico que vivió el de­porte correntino, con el de­bido perdón para Regatas, Camau Espínola y Mauro Crismanich seguramente.

El 21 de mayo de 1988 y tras empatar 0 a 0 con Quil­mes en el estadio “cerve­cero”, Deportivo Mandiyú conseguía el ansiado ascen­so a la Primera División del fútbol argentino.

Todavía retumban aquel emocionado relato del que­rido José Antonio Barreto para la radio o de Oscar Blanco para la TV.

Llegó a Primera con lo que eso significaba y se mantu­vo por varios años en el pri­mer nivel. Hoy la realidad es muy distinta, con algunas peleas de poder dirigencia­les que supieron quedar en el archivo y en el aspecto deportivo sólo compitiendo en el ámbito de la Liga Co­rrentina de Fútbol. 

Pedro Daniel Barrios, el gran capitán, hoy con 58 años y que vive junto a su familia en Maldonado, Uru­guay; Oscar Alfredo Urbi­na, uno de los históricos correntinos con 59 años, y José “Pepe” Horacio Basual­do, de 56, recordaron aque­lla tarde, aquel campeonato y ese momento de gloria hace 32 años, en los progra­mas “Eventos y Marcas” y “Fuera de Juego”.

El uruguayo Barrios se­ñaló: “Yo a Mandiyú no lo conocía, sí me puse en con­tacto con Martínez, Julio Rivas, con el Bomba que ha­bían estado el año anterior, y como en Nacional se vivía una situación complicada tomé el desafío de irme. De aquel día, no sólo fue im­portante la consagración en la cancha de Quilmes, sino después la llegada a Corrientes, quizás fue más emotiva aún de lo que fue el triunfo en la cancha. Todo el pueblo correntino acom­pañó muchísimo durante todo el campeonato que fue muy duro, la mejor prueba es que llenó una tribuna ahí en Buenos Aires en ese par­tido final. Nuestra alegría fue enorme de haber conse­guido ese título y ese ascen­so, que creo que hasta el día de hoy es algo inolvidable para todos”. 

Oscar también se acordó de lo logrado. “Fue increí­ble lo que se vivió, recuerdo que tardamos muchísimo tiempo para llegar desde el aeropuerto hasta la Casa de Gobierno, prácticamente todo Corrientes se volcó a recibirnos y en esa semana previa al partido teníamos esa mentalidad pues­ta en que el objetivo estaba cerca, pero que nosotros debía­mos ser responsables cumpliendo nuestro rol. Gracias a Dios te­níamos una campaña que nos respaldó y sabía­mos que si jugábamos como sabíamos, el equipo contra­rio la tendría difícil para ha­cernos un gol, porque cuan­do nosotros convertíamos casi seguro que ganábamos el partido. Cuando llegamos a Buenos Aires para ese par­tido con Quilmes nos llena­mos de ansiedad, de expec­tativa, hasta que entramos a la cancha y ahí cada uno hizo lo suyo. Pasamos algu­nas zozobras, vinieron las expulsiones, pero teníamos jugadores maduros, ague­rridos y de mucha catego­ría”, dijo quien arrancó su carrera futbolística en Hu­racán Corrientes y jugó en Boca Unidos. 

Pepe Basualdo llegó como un desconocido desde Vi­lla Dálmine, y después de Mandiyú tuvo un recorrido por varios clubes, Sttugart de Alemania, Racing, Vélez, Boca, entre otros. 

“Aquel momento fue algo mágico, sobre todo porque llegué como un proyecto por parte de Roberto Res­quin, que era el DT de Dál­mine; en los entrenamien­tos tuve que mostrar que podía ser titular. Seferian me dijo que no me había visto jugar y que tenía que demostrar mis condicio­nes. En Corrientes, el que más nombre y experiencia tenía era Adolfino Cañete, muchos uruguayos, pibes espectaculares; y el Loco Attadía. Había una banda de correntinos, aunque el único que terminó jugando fue Urbina. Huracán, Chaco For Ever, Cipolletti, Quil­mes, eran rivales muy duros en ese Nacional B. Con el empate ante Quilmes éra­mos campeones, pero fue un partido muy áspero, típi­co de la categoría, había que ser guapo, era impresionate la cantidad de correntinos que nos seguían.

Del viejo Guerra, de Don Juan Manuel, el alma mater y aquel entrenador del equi­po coincidieron que era “un tipo simple, sencillo, cono­cía mucho del Nacional B, de cada uno de los equipos, daba instrucciones precisas que después eran en cancha tal cual nos había dicho, en la semana trabajaba bas­tante, quisquilloso con las marcas”, describieron al maestro, que falleció en el año 2002.s

Pedro  Barrios 

Me gustaría volver a Corrientes para visitar a algunos amigos y conocidos. 

Ex futbolista. 

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Veinte triunfos y el goleador Oddine

La campaña de Deportivo Mandiyú re­flejó que aquel de 1988 fue un gran equi­po.

En 42 partidos jugados alcanzó 20 vic­torias (12 de ellas de local y las 8 restantes en condición de visitante), 18 empates (7 en Corrientes y otros 11 afuera) y sólo 4 derrotas (2 y 2). 

Señaló un total de 54 goles y recibió sólo 24, y su línea defensiva fue conside­rada la mejor del certamen.

Sergio Daniel Oddine con 18 conquistas fue el máximo goleador del equipo y José Horacio Basualdo, el único futbolista pre­sente en los 42 cotejos de la campaña.

Juan Manuel Guerra era el entrenador del equipo, Osvaldo Pérez su ayudante de campo, el todavía vigente profesor Jor­ge Espósito, el preparador físico, y Hugo Monteleone, médico del plantel.

Platense fue a la “A” en 1976 y ya en la década siguiente había tenido la misma satisfacción con Chacarita Juniors, al que devolvió al círculo superior ganan­do el segundo ascenso de la “B” en 1983. Fueron los dos ascensos que ratificaron tiempo antes que don Juan Manuel era un amplio conocedor de estas lides.

Roberto Medrán, Oscar Alfredo Urbi­na, Pedro Barrios, Daniel Cáceres, Daniel Martínez Tapi, Elio Rodríguez, Horacio Attadía, Adolfino Cañete, Jose Horacio Basualdo, Daniel Coquito Rodríguez y Sergio Daniel Oddine.

También formaron parte de aquella plantilla Oscar Manis, Raúl Correa, Ale­jandro Cánova, Walter Altamirano, Se­veriano Pavón, Pablo Sixto Suárez, Aní­bal Marrero, Luis Ramos, Pablo Quiroga, Julio Arce, Pablo Averle, Luis Baldovinos, Ramón Delgado y Luis Alberto Sosa.

Un total de 25 jugadores utilizados por Guerra, con ocho correntinos entre ellos