Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.nortecorrientes.com/a/158937
EDICIÓN 2020

ArteCo: Chela Gómez Morilla participa de la muestra virtual

La reconocida artista correntina presentará, desde la plataforma del Museo de Bellas Artes, cuadros de diversos tamaños.

Previsto a realizarse del 28 al 31 de mayo, ArteCo 2020 es la segunda edición del Mercado de Arte de Corrien­tes. En esta oportunidad será online, con una plataforma dedicada al encuentro de agentes de las artes visuales contemporáneas del país: www.corrien tesarteco.net

ArteCo es una propuesta íntegramente dedicada al encuentro de agentes de las artes visuales contemporá­neas, que busca fortalecer la escena artística de Corrien­tes, poniendo en diálogo a artistas de la región con críti­cos, teóricos y coleccionistas de distintas provincias del país, generando un circuito artístico en la ciudad que in­vita al público a sumarse a las charlas y talleres que se dic­tarán en el marco del mismo.

El Instituto de Cultura y el Museo de Bellas Artes presentan en este contexto la muestra virtual de Chela Gómez Morilla, quien expo­ne cinco obras de mediano y pequeño formato, óleos y acuarelas, las cuales podrán ser adquiridas. Las obras pueden ser visualizadas de manera virtual desde el link www.museovidal .wixsite.com/corrientes

La elección de que Chela Gómez Morilla sea parte de esta segunda convocatoria de ArteCo tiene que ver con su trayectoria pero además con su vocación artística dado que es también una ex­celente docente; formadora de artistas plásticos, y por sobre todas las cosas una ex­celente pintora.

En su primera formación Chela se reconoce como pin­tora tonalista; trabajó con el color como lo hacían en la época del Renacimiento, es decir, los colores puros y los colores saturándolos para llevarlos a la luz con blanco y a la oscuridad ya no aplican­do el negro, sino su comple­mentario; no usaba el negro porque se destruye el color al hacerlo. Por eso considera que su formación es acadé­mica en cuanto a que la es­tructura, la organización, era académica pero incorporan­do el espíritu impresionista, pues estudiaba en sus pri­meras épocas bajo una cierta estructura clásica pero con la introducción de escuelas nuevas en ciertas áreas.

Chela Gómez Morilla ha ido cambiando en sus di­ferentes etapas artísticas hasta llegar al color puro en la actualidad. Esos cambios no se produjeron deliberadamente, recuer­da, sino naturalmente; son búsquedas pues trabaja todo el tiempo metida en su taller seleccionando colores, mezclándolos hasta obtener formas; de otra manera, con­sidera, no hubiesen salido.

Chela cree que cada obra tiene un transcurso de tiem­po. Se trabaja con una rela­ción de espacio-tiempo y por lo tanto a la obra la tiene en la mente y luego la traslada al plano, es decir, allí se pro­duce un primer traspaso de tiempo. Cuando la termina, sin fijarse una fecha deter­minada, es la obra quien “le dice” cuándo está lista y es en ese momento en que deja de trabajarla.