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EL CICLO LECTIVO SE ABRIRÁ EL 1º DE MARZO

El Episcopado y las iglesias evangélicas bregan por la presencialidad en las aulas

Sostienen que los alumnos y docentes deben regresar a las escuelas con los protocolos sanitarios correspondientes.

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“La presencialidad es, objetivamente, el modo más adecuado para educar. Animamos a las autoridades a implementar todo lo necesario para que esto se pueda dar en las mejores condiciones. Lo necesitan los alumnos, lo necesitan las familias, lo necesitan los educadores”, fue la expresión que la Comisión Episcopal de Educación de la Conferencia Episcopal Argentina remitió ayer a través de un comunicado oficial.

De esta manera, el Episcopado y la Alianza de Iglesias Evangélicas del país (Aciera) solicitaron el retorno a la presencialidad en las aulas. “Es necesaria la escuela con los alumnos y docentes presentes”, afirmaron e instaron a “retomar la presencialidad” ante la llegada del año escolar 2021, “teniendo en cuenta todas las medidas de orden sanitario” por la pandemia de coronavirus.

Tanto para el Episcopado como para Aciera es necesaria una continuidad en el proceso educativo y de enseñanza-aprendizaje. “Sabemos que el año pasado muchos alumnos perdieron la continuidad por carencia de medios tecnológicos, o por condiciones socioeconómicas, entre otras causas”, sostuvieron e hicieron referencia a los sectores más vulnerables de la sociedad. “Ellos más que nadie, necesitan de la escuela y que no se vea interrumpido su proceso formativo”, sostuvieron.

Quien fuera subsecretario de Educación del Ministerio de Educación de la Nación (2013-2015), Gabriel Brener, dijo a NORTE de Corrientes, que hoy es importante que el chico regrese a las aulas siempre y cuando los gobiernos puedan garantizarle el cumplimiento de los protocolos en el marco de la pandemia de covid-19. “La pregunta que nos tenemos que hacer todos es si las escuelas están en condiciones para que los chicos puedan regresar”, advirtió. Y con ello hizo referencia a que tanto las autoridades como los docentes deberán aprender a manejar situaciones nuevas, tal como lo hicieron el año pasado con la virtualidad.

En este sentido, desde el Episcopado hicieron hincapié en el hecho de que para garantizar la continuidad de la presencialidad es necesario que los docentes sean remunerados acorde con la alta responsabilidad que significa ser maestros y además, que tengan las condiciones adecuadas para el ejercicio de su vocación.

Aciera también consideró como importante que las clases comiencen con sus actividades presenciales en las instituciones educativas del territorio nacional,, pese a que pueden observar con claridad la difícil situación sanitaria que se sostiene.

Brener, por su parte, puso de relieve la necesidad de que se cumplan los protocolos porque “no se puede priorizar la individualidad. Es necesario que los estudiantes estén contenidos tanto en lo educativo como lo emocional. Los estudiantes y los padres deben tener la certeza de que los chicos tienen las condiciones sanitarias necesarias para retornar a las aulas”, dijo en pos de dar tranquilidad y seguridad a los tutores.

También habló como docente y dijo que su prioridad en el reencuentro con sus alumnos no será precisamente la currícula, sino que el primer día lo importante será hacerle sentir al niño o adolescente que hay alguien, más allá de su familia, a quien le importa. “Mi primera pregunta será ‘cómo estas’”, expresó y aclaró que después será el momento de hablar de números, literatura y todo lo que implica un nuevo ciclo lectivo. Esto, teniendo en cuenta que el docente deberá acomodarse a una nueva presencialidad con toda la carga emotiva e incluso el dolor de las pérdidas que pudieran haber tenido los alumnos.

“El sistema público de enseñanza, tanto de gestión estatal como privada, deber recuperar en carácter de urgente la presencialidad. El proceso de enseñanza mediante la socialización es irreemplazable”, finaliza por su parte, el documento del Episcopado. s