Chaco Corrientes SoyNorte Club
Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.nortecorrientes.com/a/167914

Respuesta cruel a escépticos

Reversión demográfica en el sur de Brasil por el coronavirus: en marzo, más muertes que naci­mientos. 

editor

Tres estados del sur de Brasil, fronterizos que son vecinos o están muy cerca de la Argenti­na y en particular de la provincia de Corrien­tes, inscribieron en marzo más partidas de defunción que actas de nacimiento, todo gracias a la pandemia de coronavirus. La letalidad de la variante de Manaos del covid-19 provocó un cambio en la diná­mica demográfica luego de cuatro décadas de predo­minio de la vida sobre la muerte. Dicho de otro modo, por primera vez en cuarenta años en esa región del Brasil hubo más fallecimientos que nacimientos. 

El dato, que surge de los registros oficiales, viene a dar respuesta (por si hacía falta) a un interrogante que repiquetea en el discurso de los escépticos de la pandemia. Aquellos que ponen en duda de que exista la emergencia sanita­ria global y minimizan la situa­ción, generalmente abordan su cuestionamiento con una com­paración sobre la cantidad de víctimas en este período respecto del número de víctimas (por dis­tintas patologías) que se daban en años anteriores, de presunta “normalidad”. La Argentina, que siempre está atrasada en las es­tadísticas, no permite dilucidar esa intriga, pero Brasil acaba de aportar una respuesta concluyente.

En marzo último y por efecto de la virulencia de la nueva cepa del covid-19 en tres estados brasileños, vecinos a Corrientes y Misiones, cambió la composi­ción demográfica. Un interesante informe que difun­dió ayer la agencia oficial Télam, con la firma de Pablo Giuliano (corresponsal en Brasil), permite visualizar el impacto de la pandemia en el país vecino. 

El caso se dio en los estados de Paraná, Santa Ca­tarina y Rio Grande do Sul, los que más han apoyado al presidente Jair Bolsonaro en las elecciones de 2018, que desde febrero se encuentran en colapso sanitario, con muertes de infectados de coronavirus que no tu­vieron acceso a una cama de terapia intensiva.

En ese contexto, se redujo la población a causa de la pandemia en marzo, cuando se reportaron 34.459 decesos en los tres estados del sur del país contra 34.211 nacimientos, según datos divulgados por el portal UOL de la Asociación Nacional de Registro de Personas Naturales (Arpen), la entidad de los registros civiles.

Fue la primera reversión demográfica en Brasil desde 1979. La mitad de los brasileños gaúchos, ca­tarinenses y paranaenses que fallecieron en marzo fueron víctimas de covid-19, 17.220, según datos de Arpen, que aún pueden ser actualizados. Brasil mar­có el récord en marzo con más de 66.000 muertes por covid-19, el doble que el peor mes de 2020, julio, segundo pico de la pandemia. Y actualmente es el foco mundial de la pandemia, en medio del rechazo del presidente Bolsonaro a las cuarentenas in­cluso en esta segunda ola que hizo colapsar el sistema hospitalario.

En marzo de 2020, los naci­mientos fueron más de 13.000 por sobre las muertes: 28.820 contra 15.762. Sin embargo, en febrero y marzo pasado los estados sure­ños fueron los más afectados por el colapso hospitalario, con fila de espera para acceder a una cama e incluso intendentes bolsonaristas fueron obligados a imponer cuarente­nas y cierre de comercios.

El foco más grave del colapso es Porto Alegre, capital del estado de Rio Grande do Sul, donde existe más fila para acceder a una cama de terapia intensiva. En los tres estados continúa el toque de queda nocturno y la suspensión de clases presenciales.

La situación es crítica en la frontera con la Argen­tina en Dionisio Cerqueira, ciudad que comparte la llamada frontera seca con Bernardo de Irigoyen, en Misiones. “Es desesperante saber que no hay cama de UTI”, dijeron los encargado de Salud.

Brasil registró 3.693 muertes por covid en las últi­mas horas y suma 348.718 en la pandemia. s