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DEFENDIÓ LA POLÍTICA DE SUBSIDIOS TARIFARIOS

Reapareció Guzmán y cerró filas con los propios del gabinete

El ministro de Economía junto a su par Matías Kulfas, ratificó su diag­nóstico sobre la inflación y su ali­neamiento interno.

Luego del vendaval inter­no, el ministro de Economía, Martín Guzmán, reapareció ayer en dos actos oficiales, cerró filas con los propios y defendió la baja de subsi­dios a las tarifas de servicios públicos en pos de la “con­sistencia” macroeconómica. En un acto con el presidente Alberto Fernández en el que se anunciaron nuevas me­didas económicas, Guzmán habló del “debate” sobre los subsidios energéticos en los que se gastan “una parte im­portante” del presupuesto en momentos, aseguró, en el que existe un 57% de pobre­za infantil en el país. El eco­nomista calificó entonces al esquema actual, defendido por el cristinismo, como “pro rico” y pidió autocrítica dentro del oficialismo en el que está Cristina Kirchner y su alfil Federico Basualdo. “El conflicto es inevitable”, dijo Guzmán, que pidió gestionarlo con “respeto y responsabilidad”. Luego de la imposibilidad de echar a su subsecretario de Energía Eléctrica, lo que produjo un furioso contraataque del cristinismo duro sobre el ministro de Economía, Guz­mán no se privó de enviar algunas señales, a horas de embarcarse rumbo a Euro­pa. Volvió a señalar que la inflación es un problema macroeconómico, algo que irrita al cristinismo, que ex­plica que la suba de precios se origina en las empresas privadas y no en el Estado. 

Por otro lado, el ministro de Economía hizo un fuerte reconocimiento público del gabinete económico, hoy “muy estrecho” en sus po­siciones. Allí no hay lugar para ningún cristinista toda­vía. El único con llegada a la vicepresidenta era Guzmán. Además puso en un lugar central al jefe de Gabine­te, Santiago Cafiero, quien habría habilitado origina­riamente -según fuentes en “off the record”- la decisión de que Guzmán echara a Ba­sualdo