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SE ABRE LA POLÉMICA CON LA PELÍCULA “ENCANTO”

¿Homenaje a la cultura latina o estrategia de "domesticación" de la diversidad?

El filme nº 60 de Disney, éxito de ta­quilla, es visto como una estrategia para mantener a raya dentro del do­minio estadounidense a los latinos.

El estreno de "Encanto", la nueva película animada de Disney, sobre una fami­lia mágica que vive en las montañas, ambientada en Colombia e inspirada en el realismo mágico del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, hizo que algunos especularan si se trata de un verdadero homenaje a la cul­tura latina o una estrategia para mantenerla a raya den­tro del dominio estadouni­dense.

El crítico cinematográfico mexicano Samuel Lagunas, dijo con motivo del estreno de esta película, que Disney es "como el brazo cultural de la política estadounidense, y viéndolo así podemos enten­der cómo se ha transforma­do su relación con Latinoa­mérica. También cómo ha cambiado su representación en el cine", aseguró sobre la factoría que, según sus pala­bras, en este nuevo contexto de multiculturalidad se ha convertido en "domestica­dor de la diversidad social".

No es la primera vez, y no será probablemente la última, que Disney recibe críticas por una película animada de su estudio: en este caso -su filme número 60- tiene a toda una familia latina por protagonistas, que toman café y comen arepas con queso, usan ponchos y coloridos vestidos regiona­les, y como si esto fuera poco Maribel, la heroína en esta historia, usa anteojos.

¿Una princesa de Disney miope? "Qué viva la diver­sidad", pareciera ser el nue­vo lema de la compañía del ratón, aggiornada a lo que reclaman los nuevos tiem­pos, como ya demostró con "Raya y el último dragón", la princesa -como siempre llaman a sus protagonistas- asiática, guerrera y lesbiana (aunque no se ha presentado así oficialmente) o la ante­rior, "Soul", protagonizada por un profesor de música negro, que vive en Nueva York. Lejos quedaron afortu­nadamente las sufridas "Ce­nicienta" o "Blancanieves y los siete enanitos".

Dirigida por Jared Bush y Byron Howard, "Encanto" -su nombre original es así, en español (el tercer idioma más hablado en el mundo detrás del inglés y del chi­no)- narra la historia de los Madrigal, una familia ex­traordinaria que vive en una casa escondida en las mon­tañas de Colombia. Todos los integrantes de la familia poseen un don único y mági­co, excepto Mirabel. "Tal vez tu don es vivir en negación", le endilga una niña del pue­blo a la heroína, cuando ésta afirma ser tan especial como todos sus familiares, deci­dida a mostrar que se siente parte, aunque no esté tan convencida de ello. Se la ve a lo largo del filme con una colorida pollera con flores bordadas, una camisa blanca y un morral que lleva cruza­do sobre su cuerpo, además de sus anteojos y una cabe­llera de grandes rizos negros. Incluso ensaya unas notas en un acordeón. Cuando la magia que rodea a su casa encantada corre peligro, Mirabel decide que ella, la única Madrigal sin poderes mágicos, podría ser la última esperanza de su excepcional familia.

Ambientada en Colombia, la película busca reflejar la cultura, la gente y la música del país y para ello, los rea­lizadores del filme hicieron un viaje de investigación a ese país (previo a la pande­mia) y tuvieron numerosas conversaciones con especia­listas en cultura colombia­na, antropología, botánica, música, lenguaje, vestuario y arquitectura real de ese país, que inspirara a la creación animada.

Hay vallenato, reggaeton y bambuco en las canciones del filme, interpretadas por los músicos colombianos Se­bastián Yatra y Carlos Vives (para que no queden dudas la canción principal se titu­la "Colombia, mi encanto"), escritas por Lin-Manuel Miranda, por estos días fi­gura favorita de Hollywood, un neoyorquino hijo de bo­ricuas, rey del musical (el deshollinador de "El regreso de Mary Poppins") y creador de "In the Heights", que tal como dijo, se propuso hacer aquí "una reivindicación de lo hispano". Otro músico co­lombiano, Maluma, le da voz a uno de los personajes del pueblo, Mariano.

"Mucho de Latinoaméri­ca es una combinación de pueblos con legado indíge­na, africano y europeo. Co­lombia se considera el lugar de confluencia de toda la cultura latinoamericana, y queríamos que esto se re­flejara dentro de una misma familia, los Madrigal", señaló Bush, directora y guionista de "Encanto", en un docu­mento de 39 hojas de Word que difundió Disney para dar detalles de la producción de su estreno.

La investigación para po­der concretar el filme inclu­yó visitas del equipo desde el Valle de Cocora hasta el Eje Cafetero, incluidas las selvas tropicales. El pueblo donde residen los Madrigal estaría ubicado donde se en­cuentran las palmeras más altas del mundo, las palmas de cera del Quindío. Uno de los primos de Mirabel tiene el don de hablar con los animales, sus "amigos cuadrúpedos", como un jaguar, un tapir, un tucán y un roedor gigante nativo de Sudamérica llamado chigüiro (muy parecido a los carpinchos). En la cocina de la casa mágica (las escaleras por ejemplo se convierten en tobogán) hay antecámaras con ta­llados inspirados en los de la era precolombina.

LO QUE CONVIENE MANTENER

"Nuestros personajes re­flejan la diversidad de Co­lombia y la forma en que conviven diferentes cultu­ras de una manera singular. Colombia es un país que realmente celebra su diver­sidad", se sumó a los elogios William Schwab, director de arte de los personajes de la película.

"La multiculturalidad no es una inclusión real de la otredad: es una inclusión de aquello que le conviene mantener a la cultura do­minante estadounidense. También hay aquí un afán pedagógico", juzgó el crítico de México en una entrevista realizada por el periodista español Alberto Corona.

El análisis de Lagunas va en línea con el ensayo "Para leer al Pato Donald", de Ariel Dorfman y Armand Matte­lart, publicado en Chile en 1972, una teoría comuni­cacional latinoamericana que analiza los personajes de Walt Disney como re­productores activos de una ideología dominante, es de­cir, como nuevas formas de colonialismo.

En un tramo de la "En­canto", una bandada de mariposas amarillas pasan volando por la casa mágica, escondida en las montañas, donde vive la familia Ma­drigal y resulta una referen­cia ineludible a la obra del colombiano más universal, Gabriel García Márquez. Hay que decir que también aquí hay una gran saga familiar como protagonista. En "Cien años de soledad", durante la trama de amor rebelde entre Renata Remedios Buendía y Mauricio Babilonia, una nube de mariposas amarillas revolotea siempre alrededor de éste último, por lo que su enamorada sabe que él está cerca sólo con ver que la casa se va llenando de esos pe­queños aleteos.

La referencia a Gabo ha sido puesta sobre la mesa por los propios realizadores del filme, incluso antes de su estreno. Sin embargo, para el crítico mexicano Lagunas, en su severo análisis, es otro "calculado esfuerzo de la asi­milación latina", una comu­nidad que tiene una fuerte presencia en Estados Unidos y que es, a su vez, consumi­dora (es decir, el público) a quien también va dirigida el fruto de esa industria de en­tretenimiento que tan acei­tada tiene Disney.

"Encanto" resulta un mu­sical emotivo, divertido y ameno, tal vez, una exalta­ción de la diferencia. O tal vez, otra demostración de cómo el mainstream busca absorber a las "minorías", limar sus diferencias o ris­pideces, y transformarlas en parte del sistema. Es decir, transformarlas en mercan­cía. Como sea, en su estreno en Estados Unidos, la pelí­cula "Encanto" se convirtió en récord de taquilla tan solo en un fin de semana, con una recaudación estimada en 27 millones de dólares.s