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SANTO TOMÉ

Dudas alteran la pesquisa por el gendarme fallecido

Luego de que el fiscal considerara que se estaba ante un homicidio, ahora entre los investigadores la hipótesis no termina de cuajar. La investigación determinó que la víctima tenía deudas económicas que serían la causa.

Las dudas en torno a la muerte del gendarme Alfre­do Viveros en Santo Tomé persisten y si bien se afirmó que se estaba ante un homi­cidio, ciertos elementos no terminan de convencer a los investigadores despertando aún más sospechas en don­de la principal motivación del acto -sea cuál fuere el es­cenario- habría sido el dine­ro. "Le debía a mucha gente", había indicado un informan­te con acceso al expediente, y luego el propio fiscal del caso, Facundo Cabral, ante los medios de comunicación manifestó: "No tenemos du­das de que estamos ante un homicidio". 

La Justicia continúa inves­tigando sobre el fallecimien­to del gendarme formoseño que fue encontrado muerto en su departamento de esa localidad, en donde des­de hacía tres años prestaba servicio en el Escuadrón 47. La primera hipótesis que trascendió es que el hecho se trataría de un posible ase­sinato, e inclusive desde la Fiscalía mencionaron que están investigando como homicidio, empero entre los pesquisas hay quienes creen en la posibilidad de que po­dría tratarse de un suicidio debido a la deuda que tenía. "Todavía no estamos segu­ros de que sea un homicidio. Estuvimos trabajando en el lugar y analizando ayer miércoles las evidencias con gente especializada de la Po­licía y resurge la hipótesis del suicidio, dijo una fuente de la investigación. El unifor­mado había sido encontrado con una media en la boca y precintos en las manos, su teléfono celular había sido quemado dentro de una olla. "El supuesto precinto en el cuello era una cinta aislado­ra con varias vueltas, pero que no le ajustaba para ahor­carlo. Las medias eran dos zoquetes, tamaño chico, y la olla en la que se quemó el celular estaba en el piso con un trapo para no estregar el piso", detallaron. Viveros, con rango de sargento, era oriundo de la localidad de Pirané (Formosa), y desde hacía un tiempo no convivía con su esposa, también in­tegrante de la Gendarmería, sino que habitaban en casas separadas. Su cadáver fue hallado "con el tronco sobre la cama, de cúbito ventral, con las extremidades supe­riores tocando el piso, con un aparente disparo en la sien y el arma reglamentaria cerca de su mano derecha. Al colocar el cuerpo de cú­bito dorsal, se observó que el occiso tenía un disparo en la sien", informó la Policía.

Los próximos días serán claves para el avance de la pesquisa y la definición por una de las hipótesis, de lo cual también puede derivar si el caso queda impune o no, como otros hechos anterio­res, como el caso del agente de Policía Juan Darío Gonzá­lez, quien apareció muerto con un tiro en la cabeza en el acceso a la localidad de Mer­cedes el 7 de junio de 2015, caso que quedó impune y en el misterio. s

Otros elementos suscitaron inconsis­tencias que deberán ser analizadas.