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Nicaragua: apresan a un obispo que critica

El obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez, uno de los más poderosos e influyentes de la Iglesia Católica en Nicaragua, fue sacado a la fuerza por la Policía de la casa curial donde se encontraba refugiado desde hace dos semanas, acosado por una virtual persecución oficial. El operativo se realizó ayer en horas de la madrugada y junto con el prelado fueron "apresa­dos" cinco sacerdotes, un seminarista y un camarógrafo de un canal religio­so, quienes se encontraba atrinchera­dos en la casa del obispado.

El episodio fue noticia en todo el mundo y profundiza las críticas ha­cia el gobierno de Daniel Ortega, que carga con fuertes denuncias por vio­lación a los derechos humanos. El Go­bierno argentino es uno de los pocos que mantiene una posición ambigua con el régimen dictatorial de Nicara­gua.

La Policía nicaragüense dijo que Ál­varez está en "resguardo domiciliar" en la capital Managua. Las otras per­sonas que permanecieron encerradas con el obispo ese tiempo también fue­ron llevadas a Managua y se encuen­tran en la prisión de alta seguridad El Chipote, añadió la Policía en un co­municado. 

El prelado, que es cabeza de la Dió­cesis de Matagalpa y Estelí, se ha eri­gido en un fuerte crítico del presiden­te Daniel Ortega y tuvo que refugiarse en la casa eclesial tras el inicio de una investigación en su contra por el su­puesto delito de conspiración

El silencio del Papa

El gobierno de Nica­ragua acusa a Rolando Álvarez de soliviantar a la población. Religiosos de todo el mundo expre­saron su condena y exi­gieron la liberación del obispo. "Con el corazón indignado y dolido, con­deno el secuestro noc­turno de Monseñor", dijo en Twitter el obispo Silvio Báez, compañero de Álvarez en la Confe­rencia Episcopal y exi­liado en Estados Unidos.

Llamó la atención el silencio de El Vaticano. Hasta el cierre de esta edición no se había hecho pública ningu­na expresión del papa Francisco, que se ha mantenido indiferente con Nicaragua.